Clínica de la Empresa Familiar: como subsistir en familia

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La unidad apoya al empresario en la problemática familiar y en cómo incidir positivamente en la gestión de la empresa, mantener la familia unida y a la empresa sana.

Con la Economista María José Franco, Coordinadora Técnica de la Clínica de la Empresa Familiar

En el ámbito de la Cámara de Nacional de Comercios y Servicios del Uruguay también funciona el Centro de la Empresa Familiar. Estas son dos unidades distintas que apuntan a apoyar al empresario en la problemática familiar y en cómo incidir positivamente en la gestión de la empresa, mantener la familia unida y a la empresa sana.

La Ec. María José Franco, Coordinadora Técnica de la Clínica de la Empresa Familiar, señaló que la intención es identificar la problemática del ciclo de la empresa familiar, lo positivo de trabajar en familia porque se perpetúan valores, pero también los conflictos que la hacen más vulnerable.

Entrevista emitida el martes 03/03/09 en Producción Nacional — 1410 AM LIBRE

Las empresas familiares son emprendimientos que tienen una problemática muy particular donde muchas veces los roles de la familia se trasladan al trabajo.  A veces los problemas del trabajo terminan también a la hora de la cena, en la familia. Para algunos, trabajar con la familia es una ventaja inigualable, — hablan de la confianza, del compromiso. Pero para otros es una carga bastante pesada. Son los que dicen: “Nunca hagas negocio con tu familia”.  Si las cosas van mal, no sólo que a la familia le empieza a ir mal desde el punto de vista económico sino que también muchas veces eso redunda en que la empresa empeore.

La semana pasada la Cámara de la Alimentación lanzó la Clínica de la Empresa Familiar. Esta iniciativa que está financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo busca articular las necesidades de las PYMES familiares con los servicios que estas puedan necesitar, de forma de alcanzar el éxito empresarial y también la armonía en la familia.  Los emprendedores pueden recurrir a esta Clínica donde se los deriva a los tratamientos alternativos que permitan una especie de comunión entre el núcleo familiar y la gestión de la empresa, dicen palabras más o palabras menos los promotores de esta nueva unidad de negocios de la Cámara de la Alimentación.   

Alejandro Landoni — ¿Por qué la Cámara de la Alimentación ve la necesidad de crear una Clínica es de la Empresa Familiar? ¿Cuál es la necesidad?   

María José Franco — Siempre la Cámara de la Alimentación ha estado preocupada por cómo mejorar la gestión empresarial de todos sus socios y de las Pymes en general y surgen inquietudes que recibe la Cámara de Alimentación de sus socios, de que enfrentan este tipo de problemática y a veces no saben cómo manejarla.  Esto lo hemos venido detectando en el correr del tiempo y presentamos este proyecto al BID como una forma de conseguir ayudar a través del Banco Interamericano de Desarrollo a los empresarios.   

A.L. — ¿Cuánto tiempo llevó esto?

M.J.F. — La elaboración de todo el proyecto lleva casi dos años. Lanzamos ahora como Ud. bien decía, y el proyecto va a tener una duración de 36 meses con financiación del BID, pero una vez que la Clínica quede instalada va a funcionar permanente como una unidad de negocio.   

A.L. — ¿Hay algún número sobre empresas familiares en el Uruguay?  Yo traje algunos. En el Censo de Micro y Pequeñas Empresas que se hizo el año pasado por ejemplo, se determinó que de los empleos que generan las micro y pequeñas empresas el 65% de ellos son funcionarios; el 28% son propietarios (o socios que están trabando), y el resto es trabajo familiar.  Entonces tenemos 4 ½ % de un trabajo remunerado y prácticamente un 2 ½ de trabajo no remunerado.  ¿Hay cifras más concretas?   

M.J.F. — No hay cifras específicas en cuanto a la cantidad de empresas familiares que existen en Uruguay, lo que tomamos son estimaciones a nivel de Latinoamérica y las extrapolamos a Uruguay.  Se habla que en Uruguay más del 80% de las empresas son familiares y además las características de las empresas uruguayas que inclusive el 99% son Pymes, hace que estén muy mancomunados la familia y la empresa.  Lo que Ud. mencionaba anteriormente a cerca de cuántos trabajan en una relación remunerada siendo además familiares, también puede disfrazar un poco que de repente hay gente en la familia que trabaja en la empresa, pero tiene la propiedad de la empresa o tiene influencia sobre la gestión de la empresa, pero no desempeña un papel precisamente en la empresa.   

A.L. — Ahí empezamos a ver las particularidades de las empresas familiares. ¿Cómo podría definir cuáles son los principales ejes de la problemática de las empresas familiares?   

M.J.F. — Nosotros tratamos de identificar la problemática en lo que es el ciclo de la empresa familiar.  Identificamos las problemáticas y también la parte positiva de trabajar en una empresa familiar porque se perpetúan valores; hay ciertas relaciones de afecto que potencian a la empresa, pero también está todo el tema de los conflictos que la hacen más vulnerable.  Esos conflictos se identifican en distintas etapas: en la etapa del fundador con sus peculiaridades; cuando entra la segunda generación al negocio y cuando ya el negocio pasa a la tercera generación.

A.L. — Ahí se suele subvertir todo.   

M.J.F. — Ahí, se dice siempre que de diez empresas sobreviven solamente tres. Esto hace que si uno piensa que las Pymes son el motor de la economía, es saludable para el país combatir ese flagelo que hace que las empresas se destruyan cuando van pasando de generación en generación porque se terminan atomizando y no les permiten desarrollarse.   

A.L. — Claro, ya “son muchos nenes para el mismo trompo”. Del fundador pasaron a los hijos, después entraron las esposas, los nietos del fundador y son muchos para repartirse lo mismo y quizás hay distintos enfoques para llevarlo adelante.  

M.J.F. — Exactamente. Se pretende que la empresa siga dando los mismos niveles de vida a todas las generaciones que viven de la empresa y no siempre es así.  Los tiempos cambian, por ejemplo ahora entramos en un proceso de crisis económica, las empresas empiezan a sentir esos debacles y las presiones sobre las finanzas de las empresas se encrudecen. Entonces para nosotros es un buen momento para aprovechar esto como una oportunidad y decir: vamos a favorecer al empresario para que pueda enfrentar esto con una gestión más profesionalizada; incorporando estos aspectos de empresa familiar en forma positiva; como darle herramientas que disminuyan su vulnerabilidad ante la crisis.   

A.L. — Hay muchos temas que siempre son “el talón de Aquiles” de las empresas familiares como por ejemplo: la relación de los funcionarios que no son familia con el resto de la familia; cómo preparar la salida del fundador cuando se va a jubilar, etc. ¿Todos esos temas los abordan en esta clínica?   

M.J.F. — Los abordamos en esta clínica. Aquí le damos las herramientas para que ellos manejen todo este tipo de problemas haciendo hincapié en lo que se llaman “las estructuras de gobierno”. Pero les damos soluciones o les abrimos caminos que les permitan ver soluciones para otro tipo de aspectos.  Por ejemplo el caso que Ud. mencionaba: en la salida del fundador de la empresa, preparar esa transición en el liderazgo, acompañarlo en esa etapa para que la familia se mantenga unida y la empresa sana.   

A.L. — La idea de esta Clínica es que los emprendedores concurran a ella y allí se los va a derivar a tratamientos alternativos. Están buscando una suerte de comunión entre el núcleo familiar y la gestión de la empresa.  Me llamó la atención los términos que utilizan: “Clínica de la Empresa Familiar”. Es un término que me llama la atención y también cuando me dicen que el empresario o la familia emprendedora va y se lo deriva a “los tratamientos alternativos” … me suena muy médico. ¿Cómo es?   

M.J.F. — En cierto momento tuvo la intención de que se asociara con el tema del primer nivel de prevención — que ahora está como en boga—; lo que trata la Clínica es prevenir que no existan estos problemas. O sea, que estos problemas de empresa familiar no distorsionen el funcionamiento de la empresa.  Por eso tomamos la simetría esa entre la salud y la salud de la empresa.  En realidad, lo que hace la clínica es articular las necesidades de las Pymes familiares y las deriva a estos servicios que se dan a través de la clínica.

La empresa llega con su problemática particular, se le hace un diagnóstico —lo que también tiene su característica paralela con lo que es la salud—, y en base al diagnóstico se le recomienda ciertas “terapias”.  Esas terapias pueden ser tanto: estructuras que terminen firmando un protocolo familiar o un consejo de familia, así como otras terapias que van más allá de lo que son las estructuras de gobierno de la empresa.   

A.L. —Esos Asesores a los que Uds. derivan los empresarios ¿son parte de la clínica?   

M.J.F. — Dentro del proyecto, otra actividad paralela a la clínica y al Centro de la Empresa Familia — que esta parte sí se comparte con la Cámara de Comercio—; dentro del proyecto se forman Consultores en el tema de Empresas Familiares.  Estos consultores van a trabajar en la órbita del Centro y de la Clínica, apoyando a ambas instituciones.  

A.L. — ¿Hay formación en Uruguay de este tipo? Porque que hay poca gente que se especializa en Empresas Familiares aunque —más allá de que no hayan cifras oficiales— , uno puede ver que hay muchas empresas familiares y sin embargo, no se conoce a mucha gente que esté metida en estos temas.  ¿Cómo se forma a estas personas?   

M.J.F. — En Uruguay, es muy incipiente el tema de la formación en Empresas Familiares. Lo que sí hay son cursos para empresarios que lo forman en Gestión de Empresa Familiar.  En este sentido el proyecto es innovador y no hay formación de consultores especialistas en Empresas Familiares.   

A.L. — Acá está entonces lo novedoso.  

M.J.F. — Sí.  

A.L. — ¿Esta iniciativa es en común con la Cámara de Comercio?   

M.J.F. — Exactamente, son de las actividades que compartimos con la Cámara de Comercio.   

A.L. — ¿Esta Clínica de Empresas Familiares es abierta a cualquier pequeña empresa que tenga algún problema o que quiera ir previendo los problemas, o es sólo para la Cámara de la Alimentación?   

M.J.F. — No, puede acercarse a la clínica cualquier empresa con esta problemática específica. La clínica aún no está funcionando como tal. Estamos recién en la etapa de lanzamiento.   

A.L. — ¿Qué resultados esperan? ¿Cuántas empresas esperan que se acerquen? ¿Ven que los uruguayos son proclives a ir a buscar soluciones a estos problemas?  Porque convengamos que no sólo es el tema del trabajo; es el tema de la familia también. Hay que ir al consultorio y decir un montón de cosas que a veces uno no está interesado en ventilarlas. ¿Cómo se imaginan Uds. que va a funcionar esto?   

M.J.F. — Por eso mismo tratamos de formar consultores especializados en esta temática de Empresa Familiar, pero previamente en el proyecto hay toda una etapa de sensibilización hacia los empresarios de lo qué es la problemática de familia y hacia la comunidad en general. De lo qué es la problemática de la familia porque a veces, ellos que están en la diaria de sacar su empresa adelante no se dan cuenta de que tienen ese problema, o no se dan cuenta de que pueden buscar ayuda afuera para solucionar eso.

Entonces, en una primera etapa del proyecto lo que hacemos son muchos talleres y seminarios donde tratamos de llevar al empresario a que entienda cuál es la problemática; a que entienda que eso que le pasa, no le pasa sólo a él.  Esto es una cuestión que pasa en todas las empresas que tienen esta característica de ser empresas familiares.   

A.L. — ¿Cuántas empresas esperan que vayan en estos 36 meses a consultar?   

M.J.F. — Nosotros tenemos ciertas metas que cumplir, pero esperamos sensibilizar a unas 300 empresas y beneficiarias en total con los temas de consultoría esperamos que sean unas 60 empresas.  Esperamos que sean mas porque siempre la Cámara de la Alimentación ha visto a la Pymes como una articuladora de la economía, entonces es importante para la Cámara fortalecer a sus socios y obviamente a otras empresas Pymes que son sus clientes, que son sus proveedores.  Es una preocupación de la Cámara de Alimentación ese fortalecimiento de empresas.

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