«Sería un crimen no seguir construyendo barcos»

0
1065

El Astillero de la Armada está construyendo lo que se conoce como el proyecto de construcción de barcos más importante de nuestro país.

Cap. Nelson Mouro, jefe Astillero de la Armada Nacional

La industria naval uruguaya está resurgiendo y el Astillero de la Armada Nacional es uno de los principales protagonistas.

En 2006 la construcción de cuatro barcazas para la empresa Botnia fue lo que hizo revivir esta industria en nuestro país. De esas cuatro barcazas para Botnia, que fueron hechas para transportar la pasta de celulosa, dos fueron construidas por la Armada Nacional en convenio con una empresa privada. Esta construcción implicó además reconstruir el Astillero Naval que estaba en Punta Lobos, — un astillero que según se nos dijo, en esa época y tras casi 20 años de parálisis —, estaba en un estado semi derruido, y en el cual se invirtieron más de US$ 1:500.000.

Reconstruidas las instalaciones y habiendo armando un equipo de trabajo, lo que no es nada menor, porque se necesita gente muy calificada para esta actividad; el Astillero de la Armada se propuso ver cómo hacía para que no se perdiera todo aquello que se había invertido, y así comenzó a construir distintos barcos.

Ahora, mediante un contrato con Ancap está construyendo dos barcazas cisternas y un empujador para transportar combustible, en un proyecto de US$ 12:500.000 que se tiene que ejecutar en 16 meses y ya están trabajando en él hace algunos meses. Para conocer las peripecias del Astillero de la Armada conversamos con el Capitán de Fragata Nelson Mouro, jefe del Astillero Naval de la Armada Nacional y uno de los protagonistas del programa de Producción Nacional en TV Ciudad de esta semana.

Alejandro Landoni — ¿Qué diferencia hay entre un dique y un astillero? Se dice que astillero establecido como tal está sólo el de ustedes, pero diques hay varios en el país. ¿Cuál es la diferencia? 

Nelson Mouro — La principal diferencia es que tanto en los diques como los varaderos se ejecuta principalmente la reparación de buques y en el caso del astillero, se construyen embarcaciones.Tanto para diques varaderos como astilleros hay dos terminologías: una es de astillero de reparación y otra es astillero de construcción. El astillero definido es el lugar donde se reparan y se construyen buques.En el caso de la Armada Nacional en el Servicio de Construcciones, Reparaciones y Armamento (SCRA), durante aproximadamente unos 100 años el Estado uruguayo depositó en las autoridades de la Armada Nacional las reparaciones de buques tanto privados, como los buques de la Armada y los buques estatales.

En 1970 se inauguró el primer astillero de reparación que tuvo la Armada, que fue en el mismo lugar en que está ahora el astillero. Operó durante 19 años, se construyeron unas diez embarcaciones en ese período y se retomó en el 2006 con el tema de Botnia. Las cuatro barcazas originariamente se iban a hacer en Argentina, — porque Argentina tiene más experiencia en construcciones navales que nosotros —, pero frente al problema que se suscitaba con instalación de la planta de Botnia, eso no se ejecutó con los argentinos y ahí tanto Tsakos Industrias Navales como la Armada Nacional aparecieron en el ruedo y ofrecieron realizar las embarcaciones acá en Uruguay.Palabras más o palabras menos, eso fue lo que sucedió y a partir de 2006-2007 se retoma la construcción de cascos principalmente. 

A.L. — Este astillero de Punta Lobos está en el mismo predio que un antiguo dique de la Armada que todavía está funcionando y que se creó en aproximadamente en 1874. Desde esa fecha y hasta el día de hoy, repara barcos básicamente de la Armada, ¿o son barcos en general los que allí se reparan? 

N.M. — En el ’74 se comenzó la construcción, en 1884 se termina de construir y en 1910 lo toma el Estado; le da posesión para el manejo administrativo del dique nacional a la Armada y a partir de ahí la Armada comienza a reparar las embarcaciones. Principalmente los buques que se reparan son privados, después los buques también de la Armada y también los buques del Estado que son principalmente las dragas. Después en su momento también se reparaban los petroleros para Ancap, pero principalmente buques pesqueros; flotas pesqueras que operan en aguas territoriales nuestras y al sur con permisos que otorga el país para pescar.

A.L. — En el año 2006 construyeron dos barcazas para Botnia y lo hicieron en convenio con una empresa privada, lo que implicó reconstruir el Astillero de la Armada que estaba semi derruido, según nos contaban. 

N.M. — Eso es correcto. En el 2006 cuando se toma el proyecto, conjuntamente con la empresa Nitromar SA se embarcan en la ejecución de las dos barcazas que se hicieron para la empresa Botnia. Barcazas de unos 78 metros de eslora, 13.50 metros de manga. Fueron dos.En la primera se demoraron unos diez meses y una vez que se mejoró el proceso productivo se bajó a siete meses la ejecución de la segunda barcaza. 

A.L. — Que implicó rearmar el astillero y conseguir todo un equipo de gente para que trabajara. 

N.M. — Correcto, en ese momento se utilizaron parte de las capacidades que ya tenía la empresa privada y el Estado contrató a través de la ley 17.556 aproximadamente a unos 35 trabajadores (quizás sea un poco menor el número), y conjuntamente con los empleados de la empresa es que se ejecutó el proyecto y cuando se comenzó la fabricación de la segunda barcaza, se disminuyeron muchísimo los tiempos. 

A.L. — Me imagino que armar un barco es como un gran puzle de miles y miles de piezas para armar a través de distintos equipos de trabajo.¿Buscaron seguir construyendo barcos para aprovechar todo eso que se había invertido? 

N.M. — Sí. Una vez terminado el proyecto Botnia hubo una instancia de quietismo hasta que se tomó la resolución por parte de las autoridades de la Armada, entiendo que el Ministerio de Defensa también intervino, de construir un balizador para balizar el río Uruguay.Hay un proyecto de una base en Fray Bentos, y la idea es… ya está en persecución la base y ya están en ejecución el balizador, y estamos pensando botarlo para mediados de noviembre (estamos en la etapa final). Pero más que nada tanto ese proyecto como este otro que surgió después, que fue un pontón para Servicios Marítimos Generales para una empresa privada, fue los que mantuvieron “los músculos calientes” durante los meses entre que finalizó el proyecto de Botnia y comienza la posibilidad que nos brinda Ancap.

En ese período se mantuvo, se mantuvo una masa obrera crítica para seguir con esta industria y para que esta industria no sufriera un corte abrupto. Igual así, igual le digo que nos está costando la reactivación luego de ese “descanso”.Se había logrado un buen régimen de trabajo; al final del proyecto de las barcazas que se ejecutaron para Botnia se llegaron a procesar unas 140 o 150 toneladas de chapas mensualmente. Le digo que en los primeros meses nos está costando llegar a ese régimen, pero sirvió tanto el proyecto del balizador como él del pontón, ésta es una primicia; seguramente para la primera semana de octubre ya lo estemos botando. Cuando filmaron el programa faltaban algunos detalles de pintura, pero ya se terminaron y se terminó también con la extensión de los timones, y estamos planificando para la primera semana de octubre botarlo, aunque eso también depende de lo que el Mando Naval disponga.

La idea es que a partir del pontón y del balizador ya encaramos — conjuntamente con estos proyectos en la etapa final —, el inicio de nuestro proyecto para Ancap. 

A.L. — Hay que aclarar que una cosa es armar una barcaza, que como usted definió cuando fuimos a ver el astillero, es como una gran palangana de hierro; y otra es armar un barco, un balizador.El barco tiene motor, tiene un montón de sistemas que hay que irlos armando. De ahí es que digo que armar un barco parece un puzle, algo que nunca me hubiese imaginado el grado enorme de complejidad. ¿Cómo nos podría resumir en grandes pasos qué implica armar un barco? 

N.M. — Por un lado está el proceso constructivo de la embarcación en sí, y por otro lado está toda la etapa previa, o que acompaña el proceso constructivo, que es todo el desarrollo de la Ingeniería.

Es una Ingeniería básica que a grandes rasgos sería: hay una memoria descriptiva y a partir de ella se empieza a hacer el diseño respetando normas internacionales y estándares para la construcción de eso que se va a dar, si va a ser de uso fluvial, si va a ser de uso oceánico. Ahí se desarrolla todo un proyecto de Ingeniería básica. Luego esa Ingeniería básica se transforma en una Ingeniería de detalles, que es el desarrollo de cómo llevar a ejecución esa Ingeniería básica.Para el caso de la barcaza de Botnia fue solamente estructura; llámese todo componente del casco, obra viva, todo lo que está por debajo de la línea de afectación, y obra muerta, todo lo que está por encima; y es como dice usted, armar un puzle.

Una cosa es hacer una barcaza o desarrollar un casco y otra cosa es cuando a ese buque hay que incluirle los diferentes sistemas, de incendio, de achique, de combustible, diferentes sistemas hidráulicos que se apliquen a la embarcación, sistemas eléctricos desde la generación hasta la distribución, etc.; el acomodamiento, la parte locativa que es cómo se instrumenta. Ahí es donde empieza a tener más complejidad el desarrollo de un proyecto. 

A.L. — Cada uno de esos sistemas merece una infinidad de planos que se tienen que respetar a rajatabla, lo que vendría a ser la parte del taller en sí mismo, y tiene también mucho que ver sobre cómo se van organizando los distintos equipos de trabajo para no molestarse los unos a los otros y considerar qué es lo que va primero y qué es lo que va después. Realmente, se vuelve una tarea compleja.

N.M. — Por supuesto, pero para que una industria sea sustentable en el tiempo también se tienen que tener en cuenta los detalles con los que uno tiene que cumplir eficientemente y eficazmente; si bien la cosa es hacer lo que necesita Ancap en tiempo y forma; nuestra idea es ser eficiente para permitirnos seguir construyendo en un futuro.

Entonces hubo que desarrollar áreas. Por un lado está la empresa Nitromar, y por otro lado está la empresa que la Armada contrata para el desarrollo de todo ese conocimiento para hacer el control de producción; el desarrollo de la gestión de un proyecto; los controles de calidad que también van un poco con la normativa que le mencioné anteriormente aplicada a la embarcación.Nuestra idea no es solamente el desarrollo de la parte de Ingeniería de detalles; en un futuro también el desarrollo de la Ingeniería básica, ya que la Armada tiene proyectos futuros de embarcaciones de buques patrulleros que se adecuen más a nuestras necesidades de acuerdo a la misión que tenemos establecida. También en Ingeniería básica hay un convenio con la Universidad de la República y el Ministerio de Defensa, que no va a pasar mucho tiempo para que se lleve a ejecución.

En la parte de producción hay que tener en cuenta lo que ya le he mencionado: el control de producción y cómo gestionar un proyecto y para eso el Astillero tuvo que incorporar un software de gestión que estamos adaptando, para poder hacer un costeo por actividad para proyectarnos al futuro.No sé si seguiré más adelante este proyecto como jefe del Astillero pero pienso que hay que elaborar una infraestructura documental que nos permita manejar y tener bien claro cuáles son nuestras unidades estándares de producción, nuestros costos asociados y tratar de pulimentar la actividad propiamente dicha de la construcción en sí, tanto de los cascos como de la parte de sistemas para ser competitivos. 

A.L. — El contrato con Ancap por dos barcazas cisternas para llevar combustible y un empujador tiene un costo total de US$ 12:500.000 y lo van a ejecutar en 16 meses. En estos momentos están trabajando en Punta Lobos unas 100 personas que en su gran mayoría son civiles contratados. ¿Bajo qué figura se trabaja? ¿Cómo hace la Armada para contratar a estar personas? 

N.M. — Hay un régimen de eventuales. El dique nacional al SCRA, bajo régimen de eventuales, y después se tiene una alternativa que es la ley que anteriormente le mencionaba, la 17.556, que permite la contratación por parte del Estado de personas para el desarrollo de una actividad.Hoy por hoy hay otras formas de contratación que también tenemos. Tenemos ocho personas contratadas por la ley 17.556; se solicitó, — pero hasta marzo no va a ser posible porque es un año preelectoral —, la contratación de más personas más o menos entre 25 y 30, y luego hay cinco personas más que entraron por la paritaria, que es otra forma que se negoció en el sindicato. 

A.L. — ¿Qué es la paritaria? 

N.M. — Eso habría que preguntarle a nuestro jefe de Recursos Humanos, porque dentro de lo que es el SCRA hay una División que es Recursos Humanos, entonces “zapatero a tus zapatos”; esos temas prefiero directamente que…Pero la paritaria a grandes rasgos fue la herramienta que implementó el Estado para que esas personas que estaban trabajando para el Estado en forma “irregular”, pudieran quedar ya como contratados por el Estado. El astillero tiene en esa modalidad cinco personas más en sus cuadros, luego la mayoría son eventuales y la empresa privada también hace un aporte de personal. Hay un sindicato que de alguna manera aúna a esa masa trabajadora. 

A.L. — Es el Sindicato de los Diques del Estado. 

N.M. — Sí. 

A.L. — Es una cosa bien singular, porque el predio es militar y por dentro está trabajando esta gente que tiene organización sindical al igual que en cualquier otra empresa. 

N.M. — Correcto. La verdad es que tanto el interés del sindicato como de la Armada, como del Estado uruguayo es que la producción nacional agarre una buena inercia y se establezca de buena forma. Entonces, hay un muy buen espíritu de trabajo en conjunto.Obviamente que siempre se plantean por parte del sindicato algunas reivindicaciones que siempre se estudian con la jefatura del SCRA y se llegan a acuerdos. Lo más importante es que lo que queremos tanto unos como los otros es que esta industria salga adelante a como dé lugar, obviamente siempre teniendo en cuenta al trabajador.

En mi opinión personal, los intereses son los mismos tanto en el sindicato como en la patronal, porque el sindicato tiene que defender al trabajador, al trabajo y a la productividad. Capaz que cambia el orden de cómo se plantean las cosas, de cómo lo plantee el sindicato o de cómo lo plantee la patronal, pero los intereses son los mismos.En base a esa premisa es que hay que trabajar en conjunto para hacer esta realidad sustentable en el tiempo y además para proyectar esta actividad para que más trabajadores puedan incursionar. 

A.L. — La relación con la Armada y estos trabajadores y particularmente los sindicalizados ¿es buena? 

N.M. — Sí, es correcta y siempre se llega a términos donde se contemplen tanto la producción como al trabajador. 

A.L. —  Esta tiene que ser gente bastante preparada. Por ejemplo, nos decían que un soldador para un barco tiene que ser un soldador certificado. 

N.M. —  Correcto. Con respecto al tema de soldadura que es un tema crítico en esta industria, tuve la posibilidad junto con otras empresas asociadas al Clúster Naval, de participar en marzo a una visita a Río de Janeiro para ver cómo trabajan otros; — no sólo fue para eso la misión —, también fue para ver si se podían abrir el negocio que hoy por hoy el Clúster Naval lo sigue trabajando eso —; de las navipartes a empresas uruguayas.

Lo que vimos en esos astilleros es que ellos captaban soldadores del mercado, pero tenían su propia Escuela de Soldadura porque le mencionaba — y va a aparecer en el programa—, en la actividad de soldadura cada astillero define cuáles son los procesos que va a utilizar; en el proceso constructivo de qué manera va a armar el buque y tiene que definir sobre todo por un tema de costos cuál es el mejor procedimiento económico y rápido a utilizar. Entonces, define sus procedimientos estándares que son los que utilizan después y tiene que preparar a los soldadores en esos procedimientos.

El tema de soldadura es muy amplio y lo venimos trabajando, incluso empresas de plaza están colaborando con nosotros para el desarrollo de esos soldadores y también nuestra Escuela de Soldadura, tenemos una escuela propia.  Por parte del Clúster y con la Escuela Marítima en esta semana o la que viene se va a lanzar un curso de Soldador Naval y un curso de Calderero Naval, que son las dos profesiones críticas para esta industria.

El país tiene que desarrollar esos oficios para seguir creciendo, para tener una buena mano de obra para la ejecución de estas tareas asociadas. 

A.L. —  Hay una fotografía que colgamos en la Web donde están los operarios trabajando en lo que va a ser después la parte del piso de las barcazas, que es realmente enorme.Es el desafío más importante de la industria naval uruguaya. 

N.M. — Sí, entendemos que así es. Las barcazas tienen 71 metros de eslora por 14.50 de manga; van a tener un desplazamiento en roca de unas 500 toneladas y van a permitir la carga de 2.150 m3 de combustibles, que según lo que nos informa Ancap lo van a utilizar para gasoil principalmente, para naftas y para etanol. Va a haber dos tanques para etanol y hoy por hoy ya tenemos cortada mucha chapa pero las partes que tenemos construida es el fondo de la barcaza, los costados de la barcaza; comenzamos con la popa y ya se terminó el diseño del desarrollo de Ingeniería de detalles de la proa para empezar a construir conjuntamente con la construcción que estamos haciendo: para cumplir con el proyecto de Ancap además de la explanada que teníamos de 120 metros de largo por unos 18 metros de ancho, donde está la rampa de lanzamiento, tuvimos que construir una explanada en el predio contiguo, que es de 78 metros por 22. 

A.L. — ¿Para hacer la segunda? 

N.M. — Para hacer la segunda, para trabajar mejor para la confección de esa barcaza.Además se hizo un galpón de 30 metros por 22 metros y el proceso constructivo pensando en acelerar los tiempos de ejecución; los módulos van a ser hechos en interiores para que las inclemencias del tiempo no afecten la producción y después se sacarán a la explanada para la construcción.

En lo que es el primer astillero que se hizo, tenemos un galpón de 50 metros por 15 metros de ancho, ahí se construyen los módulos y después se llevan a la explanada para acoplarlos o atracarlos e ir armando el casco del buque.Esta nueva infraestructura nos va a permitir sacar los bloques a la explanada y atracarlos en la explanada. Eso nos permite mejorar la eficiencia de la producción que es a lo que nosotros apuntamos. No solamente a construir, sino también a ser eficientes en lo que hacemos. 

A.L. — ¿Qué preparación tiene para ser jefe del astillero? Realmente es un trabajo de Ingeniería bien importante, de gerenciamiento, etc. ¿Esto se estudia en la Armada? Cuando decidió abocarse a la carrera del mar, ¿alguna vez imaginó que iba a pasar un tiempo de su vida en tierra armando barcos? 

N.M. — A nosotros nos preparan para navegar barcos, pero en la parte de construcción también. Estuve anteriormente en el dique de reparación.Uno está en contacto con la actividad y “el diablo sabe más por diablo que por viejo”, o sea que una vez que uno está en contacto, adquiere el know how y ya hay gente que le transmite la experiencia, más el conocimiento que puede ir relevando en base a la necesidad que tiene de ejecutar y por la parte de gerenciamiento, la Armada nos preparó a muchos oficiales en Gestión de Calidad — en la norma ISO —; hice curso de Especialista en Calidad que son los que se siguen desarrollando. O sea que tengo conocimiento de lo que hay que hacer y cuál es la manera más económica de hacerlo, y a eso apuntamos para hacer esta industria sustentable. Obviamente como todo, la empresa Nitromar tiene al ingeniero naval Danilo López que en el pasado construyó pesqueros y la asociación es la combinación en la cual cada uno aporta el área que mejor maneja y en conjunto poder llegar a lograr el objetivo.Hay estudiantes de Ingeniería Naval, estudiantes de Ingeniería Mecánica, también tenemos gente del cuarto o quinto o del segundo año de Facultad interviniendo en el proyecto; también hay un ingeniero mecánico que es oficial de Marina que está en la parte de Mantenimiento y Construcción Naval.

Lo más importante acá, es armar un buen equipo de trabajo y en el futuro poder mantener ese equipo de trabajo para darle consistencia a esto. 

A.L. — El doctor Daniel De Siano, el Presidente de la Cámara de la Industria Naval Uruguaya, señaló que “El astillero de la Armada fue construido con dineros públicos y el sector privado siente que está compitiendo con él en condiciones desiguales. No nos parece que el cometido de la Armada sea competir con el sector privado”.¿El Astillero le hace competencia a las empresas privadas? 

N.M. — Me hace una pregunta en la cual me pone en el compromiso de contestársela, pero la realidad es que no es intención de la Jefatura de la Armada o de la Dirección de la Armada competir con los privados, sino poder en un futuro no muy lejano lograr una complementariedad.Ya estamos estudiando dentro de lo que es el proyecto Ancap, tenemos que cumplir con unos tiempos que se pusieron y que son realmente muy exigentes.

Entonces, nosotros cuando por ejemplo en la construcción de la barcaza; programamos la construcción, se hizo todo el desglose de las actividades o de las tareas y estamos midiendo el tiempo de ejecución, los costos y estamos midiendo si tenemos atraso de cuánto es y de qué manera tenemos que actuar para corregir esos atrasos y poder cumplirle al cliente, y estamos manejando la posibilidad de llamar a empresas, que no tiene porqué ser Tsakos; aunque Tsakos también puede ser. Si los tiempos nos permiten y los costos también, vamos a darles cabida a esas empresas para colaborar en nuestra actividad.

La Armada está tratando de que esta industria salga adelante, sea como sea y de alguna manera, tenemos un compromiso de darles a los privados la posibilidad de construir, es más, estamos asociados a un privado, la empresa Nitromar no es una empresa que pertenezca a la Armada Nacional, es una empresa privada, y estamos asociados con ellos y firmamos contratos con otras empresas en las áreas que queremos desarrollar el conocimiento, para en el arranque permitir hacernos de ese conocimiento. 

A.L. — Daniel De Siano, aparte de ser Presidente de la Cámara de las Industrias Navales, es Director de Tsakos. ¿Cuál es la perspectiva? ¿De aquí en más, la Armada tiene la idea de seguir construyendo barcos? 

N.M. — Sí, por supuesto, sería un crimen, con lo que está costando impulsar esta industria, sería muy triste que quedara por el camino todo este empuje.La Armada tiene pensado ya la fabricación de Patrulleras Costeras y en un futuro Patrulleras Oceánicas, y está abierto siempre a las intenciones que haya de la plaza de construir otras embarcaciones.Pero primero es lo primero y hay que terminar el proyecto de Ancap. 

A.L. — ¿Cuánto tiempo les queda? 

N.M. — Nos quedan 10 meses para terminar el proyecto de Ancap. Aprovecho el espacio que nos da para agradecer en nombre de nuestra Jefatura y del SCRA, la posibilidad que nos dio Ancap a la Armada Nacional y a la gente de poder formarse en una actividad; la confianza que nos depositó y que estamos trabajando lo más profesionalmente posible con muchas ganas y mucha seriedad en el desarrollo de este proyecto.  

Vea aquí imágenes del rodaje de Producción Nacional en TV Ciudad en el Astillero de la Armada Nacional.

No hay comentarios

Dejar respuesta