Benavente: para salir de la crisis hay que flexibilizar

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Benavente, de la Cámara de Comercio, cree van a subir los impuestos. Para la economista la salida es flexibilizar: bajar los impuestos y suspender los gastos.

Con la Economista María Dolores Benavente, Asesora de la Cámara Nacional de Comercio y de Servicios

Entrevista emitida el viernes 19/12/08 en Producción Nacional — 1410 AM LIBRE

La Asesora de la Cámara de Comercio, Ec. Dolores Benavente, analizó para Producción Nacional la situación del sector y el país, dentro de la crisis financiera internacional. Sostuvo que comenzarán a constatarse problemas de déficit fiscal. Agregó que, de acuerdo al crecimiento de los salarios públicos y privados se puede ver que “tenemos dos hermanitos en la familia: uno sigue la fiesta y el otro ajusta”, lo que es “muy irritante para el sector privado”.

 

 

Tercera entrega del Ciclo “Punto de Vista”

 

Continuamos con este ciclo que estamos realizando con dirigentes políticos, empresariales y sindicales para saber qué propuestas concretas está manejando cada sector para paliar los posibles efectos que tenga sobre la economía uruguaya, esta crisis financiera internacional.

 

En las últimas horas el Presidente de la República hizo algunos anuncios a propósito de este tema: “Para enfrentar las posibles consecuencias de la crisis vamos a ir por la senda de lograr nuevos mercados y actuar sin ideología”.

 

“Estaremos avanzando en la dimensión anticíclica que nos hemos fijado. Es decir, que no vamos a ir a un ajuste fiscal, no vamos a plantear de ninguna manera rebajar los salarios ni las jubilaciones”.

 

Aseguró además que “Su gobierno va a buscar conquistar distintos fondos para invertir más en infraestructura por parte del Estado, y también para abrir oportunidades para el sector privado que quiere invertir en Uruguay. Hay mucha gente interesada en invertir en infraestructura, comunicaciones y energía”, puntualizó Tabaré Vázquez.

 

Hoy, escucharemos el punto de vista de la Cámara Nacional de Comercio.

 

 

Alejandro Landoni —¿Cómo ha vivido esta crisis financiera en lo que tiene que ver con la ayuda que los distintos Estados, están realizando a los Bancos y sobre todo a distintas ramas de la actividad?

 

En el día de hoy a través de los portales se conoció que el gobierno de Estados Unidos resolvió poner U$S 9.400:000.000 en la compañía de automóviles General Motors y U$S 4.000:000.000 en Chrysler.

 

En este ciclo el Senador Oficialista Alberto Couriel, nos decía que ante esta realidad se han derrumbado algunos mitos, algunos paradigmas.

 

“Se derrumbó el fundamentalismo del mercado”, dijo Couriel e hizo mención a que aquellos que dicen que el Estado tiene que dejar al mercado en su libre juego.

 

Couriel dijo que ahora parece que eso no existe más.

 

¿Cuál es su visión a propósito de este tema?

 

María Dolores Benavente —Ya hemos escuchado esa serie de argumentos e incluso argumentos de intervención del Estado.

 

En realidad, yo que soy ferviente partidaria del Liberalismo económico —el Liberalismo implica una adecuada regulación— falló la adecuada regulación.

 

Es posible que sea muy complejo regular, porque no hablamos de regular operaciones de un Banco (que son operaciones primarias), sino operaciones derivadas que hace ese Banco como paquetes de hipotecas de distintas personas, —que las empaqueta, les pone una garantía y las vende—. Entonces, cada vez la información es más difícil conseguir y las transacciones son más complicadas. Eso lo sabemos.

 

Pero de ahí, a pensar que vale volver a esquemas de intervencionismo… Creo que un buen caso de análisis sobre Estados Unidos.

 

Estados Unidos está tomando medidas de intervención “como a tontas y a locas” (perdón por la expresión). Algunas se contradicen entre sí.

 

En algunos casos deja caer una institución y en otros casos no, con una discrecionalidad que a veces es sorprendente.

 

En ese sentido, Europa es un poco más ordenada.

 

Estados Unidos tuvo idas y venidas respecto a ésto. Primero, se habló de comprar las Carteras, después se habló de capitalizar los Bancos, ahora se está hablando de capitalizar Bancos y empresas.

 

Está un poco caótica la manera de actuar de Estados Unidos.

 

La manera de actuar de Europa ha sido un poco más lenta —no actuó enseguida, actuó un poco después que Estados Unidos— y ha tenido ayudas directas a los Bancos; nacionalizaciones; apoyos-fusiones; compra de Carteras con dificultades y disminuciones de impuestos.

 

Creemos que ha hecho un paquete un poco más ordenado que el que estamos viendo en Estados Unidos.

 

 

A.L. —Cuando Ud. dice capitalizar, ¿no se puede decir estatizar porque hay veces en que directamente compra las acciones?

 

 

M.D.B. —Claro, directamente es una intervención en el patrimonio del Banco. Sin duda que es eso.

 

Ese intervencionismo que es fruto de una inadecuada supervisión previa, no sabemos cómo va a terminar en el esquema del capitalismo como lo veníamos viendo.

 

Por otro lado, si Ud. ve la tendencia de los países a cerrar sus economías, más miedo le da pensar en qué va a terminar todo esto y sobre todo para países como nosotros, que somos tomadores de la crisis, tomadores de las medidas proteccionistas de los demás.

 

Es un panorama complicado.

 

 

A.L. —Ud. me decía que es ferviente partidaria del Liberalismo, ¿no había que haber dejado —dentro de ese Liberalismo—, que esas empresas privadas cuando les iba bien no socializaban sus ganancias y que siguieran su suerte en el mercado?

 

 

M.D.B. —En alguna medida, la respuesta es sí y le explico porqué. He mirado el análisis de las crisis económicas y he estudiado bastante las de Uruguay (no tanto las internacionales); ha habido a lo largo de las crisis financieras y económicas en Uruguay medidas principistas que dicen eso.

 

En general, los gobiernos no se animan a tomar esas medidas tan duras y asisten a los Bancos, —mejor dicho, asisten a los depositantes para que no pierdan sus depósitos—; o asisten a las empresas.

 

Pero, en realidad al final del día uno lo que tiene que pensar es que si una empresa cierra ¿cuántos puestos de trabajo se pierden? Pero si yo sigo asistiendo a empresas con problemas esa ineficiente asignación de recursos, ¿cuántos puestos de trabajo implica en el futuro?

 

Creo que la respuesta es sí.

 

Creo que para un Banco es más complicado porque Ud. ahí está asustando a personas que no tenían nada que ver y que honestamente habían depositado, —y que es una cadena que no sabe dónde termina—; pero en cuanto a las empresas es mucho más complicado defender la intervención estatal en una empresa con problemas.

 

Por eso creo que la medida más sana es la no intervención.

 

En Uruguay creo que en la parte financiera estamos bastante bien. El gobierno reperfiló los vencimientos de la deuda, así que en un momento en que el crédito está caro, es escaso y volátil… no tenemos que salir corriendo a buscar plata.

 

Los Bancos están mucho más sólidos que en la crisis pasada. De hecho Argentina, todo el daño que nos podía hacer, ya nos lo hizo.

 

Desde el punto de vista financiero, creo que no vamos a tener mayores problemas, pero desde el punto de vista del sector real, sí y la cola última del sector real es un golpe al sector financiero.

 

Nosotros ahora tenemos exportaciones que se estancaron y que empezaron a caer. Hay industrias que están con problemas, —la última encuesta de la Cámara de Industrias da nuevas caída de expectativas empresariales ya para octubre—, también el índice de Consorcio Empresarial de CERES y eso después va a terminar en Comercio y Servicios, y es ahí donde la gente lo va a sentir en su bolsillo porque el 60% de la gente en Uruguay trabaja en Comercio y Servicios.

 

Los otros sectores de pronto no son tan intensivos en mano de obra. Entonces, es ahí donde la recaudación se va a empezar a resentir más.

 

 

A.L. —¿Y eso cuándo sería?

 

 

M.D.B. —Los más optimistas decimos a mediados de 2009, otros dicen que antes. Pienso que el gobierno va a tratar de frenar éso con deuda.

 

El gobierno ha dicho que se va a endeudar, —o al menos que tiene ofrecimientos de organismos bilaterales para aumentar la deuda—.

 

Así que la lectura que uno hace es que si en todo el mundo están bajando los impuestos para mejorar la calidad de vida de la gente y que no le impacte la crisis, y acá no hay plata para bajar los impuestos porque se la gastaron toda… la única que queda es endeudarse.

 

Una pena no haber utilizado esos años de bonanza para ahorrar.

 

 

A.L. —Ud. dice que el gobierno desaprovechó la época de bonanza y se gastó toda la plata.

 

 

 

M.D.B. —Se la gastó toda y es una historia del Uruguay. Mire que ésto no tiene color político, lamentablemente permea a todos los partidos políticos.

 

Uruguay nació a la vida independiente con problemas fiscales y así seguimos. Se llegó hasta hipotecar el Cuartel de Bomberos en el siglo XIX porque el gobierno no tenía plata.

 

O sea, que la desprolijidad es proverbial.

 

 

 

A.L. —¿Quiere decir que el gobierno no tiene plata o que el gobierno se gastó a plata?

 

Por ejemplo, Mario Bergara, Presidente del Banco Central (hablando del crecimiento de la deuda externa), decía que la diferencia estaba en que ahora había U$S 6.000:000.000 de reserva y que antes había U$S 600:000.000 o U$S 700:000.000.

 

 

 

M.D.B. —Creo que son cosas distintas. Si uno analiza en lo que va del gobierno el gasto público —y aquí no estoy hablando de compra de reservas; no estoy hablando del Balance del Banco Central—, estoy hablando del gasto del gobierno.

 

 

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