Microfinanzas: avances en Uruguay «están dando sus frutos»

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El argentino Néstor Pata, expositor en el Foro Nacional para el Desarrollo de las Microfinanzas, consideró «muy importantes» los avances en el sistema de microfinanzas en Uruguay.

Pata adelantó que en poco más de un mes entidades financieras uruguayas podrían estar brindando créditos a través de microleasing por US$ 2:400.000.

Con el contador Néstor Pata, consultor argentino sobre microfinanzas y microleasing.
Entrevista emitida el viernes 22/05/09 en Producción Nacional — 1410 AM LIBRE

Entre el 21 y 22 de mayo se desarrolló en Colonia primer Foro Nacional para el Desarrollo de las Microfinanzas en nuestro país. El gobierno está comprometido con el desarrollo de un mercado financiero para atender la problemática específica de los micro y pequeños empresarios de todo el país. Son más de 200.000 los potenciales emprendedores que podrían llegar a acceder a este tipo de microcrédito, algunos del sector formal y algunos del sector informal. Esto viene de la época del economista bengalí Mohamed Yunus, Premio Nobel de la Paz, que planteó esta idea de las microfinanzas, apuntando a que podría llegar a tener un enorme impacto en el sector productivo.

A veces hablamos de microcrédito pero no es sólo ese dinero que se les da a los pequeños empresarios, sino que también hay otra serie de servicios que ayudan a conformar un paquete de herramientas destinadas a lograr un verdadero impacto en la producción.

El contador Néstor Pata fue uno de los disertantes de este primer Foro Nacional de las Microfinanzas. Pata es argentino, fue uno de los consultores en Uruguay para desarrollar las microfinanzas y en particular, uno de los servicios llamado microleasing. Es gerente administrativo y de operaciones del Fondo de Garantía de Buenos Aires, integra el Consejo Consultivo de la Asociación Latinoamericana de Instituciones de Garantía y explicó en Producción Nacional qué es el microleasing y qué avances se han dado en Uruguay para que esta herramienta se ponga en funcionamiento. 

Alejandro Landoni — ¿Cómo se desarrolló el Foro Nacional? 

Néstor Pata — Fue muy interesante, con participación de las instituciones financieras para este segmento y con la presencia del Sr. ministro de Economía, Álvaro García, que fue el encargado de abrir el Foro, y el Sr. Director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Enrique Rubio, que fue quien lo cerró. O sea, que tuvo una muy importante presencia tanto del Estado como del sector privado. 

A.L. — Vino gente del exterior que sabe mucho de estos temas y también estaban los más idóneos en el tema de Uruguay. ¿Estuvo interesante el intercambio de ideas? 

N.P. — Realmente muy interesante, se trataron todos los tópicos. Las microfinanzas no consisten solamente en dar créditos, sino que hay capacitación, hay regionalidad, el objetivo de llegar a la competencia a nivel nacional e internacional, etcétera. El gobierno uruguayo está haciendo un despliegue conjunto de todos los temas, lo que es algo innovador, porque normalmente se toma punto por punto y no todo en su integridad.  

A.L. — En Uruguay este tema recién empieza, sin embargo en Argentina ya tiene más años de desarrollo. ¿Qué nos puede decir sobre el tema de las microfinanzas en Argentina?  

N.P. — En Argentina hay algunos, no muchos más años de experiencia. Las microfinanzas nacieron en países de una pobreza estructural que no existía tanto en Uruguay como en Argentina, es más, en Latinoamérica entró a través de Bolivia y Perú. Luego de la década del 70 cuando la pobreza pasó a tener una situación relevante dentro de la economía de nuestros países, las microfinanzas se fueron desarrollando. En Argentina tiene unos pocos años más; tiene un poco más de institucionalidad en esto. No sólo los atienden los sectores especializados, como instituciones de financiamiento de microcrédito, sino también muchos Bancos ya sean públicos o privados que tienen segmentos especializados para atender a este sector.  

A.L. — En los Bancos es todo un tema la incorporación de estas herramientas financieras, porque se dice que las microfinanzas es una tecnología distinta. Por ejemplo, en Uruguay el Banco República, que es el Banco más importante, abrió una Sociedad Anónima específica para tratar las microfinanzas.  

N.P. — Sí, lo que Uruguay está haciendo es quemando etapas, y eso es muy bueno. Está adquiriendo experiencia que le hace ganar décadas en el tema de las microfinanzas. Si los Bancos lo ponen dentro de su estructura, van a necesitar un tiempo bastante prolongado para adecuarse porque es una tecnología distinta. Es una tecnología más de campo que de oficina, y eso hace que preparar a la gente para eso lleve tiempo. En Uruguay se están aprovechando todas las experiencias que hay para poder poner en marcha fuertemente esto mucho más rápido.  

A.L. — ¿Entonces, usted ve con buenos ojos el proceso que se está haciendo en nuestro país?  

N.P. — Sí, los avances que ha tenido Uruguay en los últimos tres, cuatro o cinco años, digamos que fue bastante importante y está dando sus frutos.  

A.L. — Las microfinanzas son mucho más que los microcréditos. Hay una serie de servicios conexos que también son importantes para generar este alto impacto en los micro y pequeños empresarios. Uno de estos servicios es el microleasing. ¿Cómo nos puede definir qué es el microleasing?  

N.P. — Primero, trataré de explicar qué es el leasing o, cómo se conoce en Uruguay, el Crédito de Uso. El Crédito de Uso funciona cuando el propietario de un bien le da a otro, a través de un pago mensual, el uso de una herramienta productiva, y al final del ciclo el que lo está usando paga lo que se llama una Opción de Compra y queda en su poder.  

A.L. — Una máquina por ejemplo.  

N.P. — Cualquier tipo de máquinas, vehículos que sean productivos como un remise o una camioneta para hacer turismo. No se tiene que pensar en maquinaria grande. El leasing tiene la particularidad que se puede adaptar a cualquier tipo de máquina. Por ejemplo, podría ser una balanza comercial; un expositor; extractores de miel, etcétera. Lo particular del leasing es que no necesita que el microempresario tenga patrimonio o garantías, ni siquiera un balance (como se lo piden en un Banco), porque se basa en la productividad del bien. El bien que se está dando en uso es el que genera el propio dinero que va a permitir pagar el crédito. Lo que se le pide al microempresario es que lo sepa usar y que le dé frutos.Esto permite a quien lo está dando —ya sea una institución especializada o un Banco—, basarse en el bien, porque sigue siendo su propiedad.  

A.L. — Es algo bien particular. No hacen falta depósitos ni garantías porque se basa en la rentabilidad que esa actividad productiva tenga.  

N.P. — Exactamente.  

A.L. — Esto tiene un potencial enorme porque hay un público potencial inmenso.  

N.P. — Sí, esta técnica se empezó a utilizar hace unos 10 o 15 años en el mundo, porque las microfinanzas en la parte financiera acompañan el crecimiento del microempresario. En un momento dado el microempresario necesita tener Bienes de Uso y esta es la herramienta específica para eso.

A.L. — ¿Le piden al microempresario algún tipo de Plan de Negocios para usar esa máquina o para usar ese vehículo?  

N.P. — En principio se le pide idoneidad… que sepa usarlo. Cada uno sabe usar cierto tipo de herramienta y eso es lo que se le pide, y evidentemente que conozca un poco también dónde puede colocar el fruto.

A.L. — Sé que hizo una Consultoría a propósito de estos temas, ¿hay que hacer algún tipo de cambios en la legislación en Uruguay? ¿Podría establecerse algún tipo de norma que ayude a que este instrumento se pueda usar mejor?  

N.P. — Mi consultoría terminó en un taller con los directivos de las Instituciones de Microfinanzas y se llegó a un acuerdo para hacer sociedades especializadas en esto; que se unan las Microfinancieras para poder hacer esto. Para dar un paso siguiente, sí habría que hacer algunas modificaciones. En la Ley de Contrato de Crédito de Uso no están bien especificadas las Microfinanzas, es decir que hay un vacío legal ahí y eso se tendría que atacar. También hay que atacar el plazo mínimo de tres años, porque hay bienes, como por ejemplo para el desarrollo de software (que es tan importante y se puede hacer desde su propia casa), necesita hardware, y pensar en tres años para un leasing de una computadora, es demasiado tiempo. Y por último, como esto está totalmente exento de IVA —una ventaja más para el microempresario, porque no sólo adquiere un bien sino que también se ahorra el IVA—; tienen que bajar el tope, que en estos momentos son US$ 6.000. Para este tipo de maquinaria, esto es más una resolución que una modificación legislativa; habría que dejarla a precio razonable para este tipo de operativa.  

A.L. — ¿En cuánto tiempo le parece que este sistema de las microfinanzas (no sólo de microleasing), va a estar funcionando en Uruguay?  

N.P. — Por lo que estuve viendo sobre microleasing, ya dentro de 30 días se empiezan a hacer talleres específicos para poder crear sociedades especializadas en esto, y antes de fin de año es el plazo que está proponiendo el gobierno para tenerlo en marcha. Hay otros instrumentos que ya están en uso. Quizás el microempresario no lo ve, pero es importante por ejemplo el Fondo de Garantía —que en Rivera hay uno—, que permite a la institución de financiamiento de microcrédito, obtener fondos para poder prestarlos, con garantía de ese fondo.Eso ya está funcionando, aunque el microempresario no lo ve directamente, pero sí se beneficia porque el país tiene más fondos en el mercado para poder prestar.  

A.L. — ¿Se puede cuantificar el impacto que podrán tener estos instrumentos en Uruguay?  

N.P. — Lo que pude ver fue el mercado potencial. Las cifras que pude obtener no son del todo ciertas, no se olvide que partí de la Cartera que ahora se declara que es como para Compra de Bienes de Uso, pero esa Cartera puede estar muy difusa porque mucha gente prefiere decir que está sacando capital de trabajo y comprarse una máquina (aunque los plazos no sean los convenientes), para no tener mayores problemas. En el primer año se estima que se pueden dar aproximadamente US$ 2:400.000 en operaciones que pueden ir desde US$ 500 hasta US$ 10.000 y el objetivo es tener más o menos un 20% del mercado total de leasing que hay en el país que son unos US$ 700:000.000.  

A.L. — Entonces, este instrumento podría beneficiar a gran cantidad de empresarios.  

N.P. — Por supuesto, imagine un comercio que en este momento necesita una balanza comercial de precisión y lo compra a través de un crédito, con mucha suerte puede adquirir un microcrédito de trabajo, o si no tiene que ir a un crédito de consumo. Esta herramienta le permite que sea específico para eso.

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