«De los benditos remos al motor; es el sueño del pibe»

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Gracias a un microcrédito, pescadores artesanales de San José pudieron mejorar sus condiciones de trabajo y avanzar en la formalización de su emprendimiento.Javier Portela, de PESAUPE, pescadores de San José

Las autoridades estiman que en Uruguay hay 1.200 embarcaciones de pesca artesanal, que estarían dando trabajo a unas 3.000 personas. La alta informalidad del sector hace que las estimaciones no sean totalmente fidedignas, pero es un hecho que los pescadores artesanales están a lo largo de toda la costa uruguaya, y en casi todas las veras de los principales ríos y arroyos de nuestro país.

Por la zafralidad que tiene la pesca, los pescadores van cambiando de ubicación siguiendo las corrientes de los peces o de los camarones, por ejemplo, en el este del país, los pescadores suelen vivir en situaciones de pobreza a la vera de los cursos de agua en los cuales se ganan la vida, en viviendas que son absolutamente precarias. Aunque todos reconocen que la pesca artesanal más que un oficio es una manera de vivir, muchos tienen que complementar ese trabajo con otras ocupaciones.

El programa de Producción Nacional en TV Ciudad que se emite esta semana trata sobre un grupo llamado PESAUPE, integrado por pescadores de Ciudad del Plata (departamento de San José), concretamente de la zona de Autódromo y Penino, una reserva natural que está en la desembocadura del río Santa Lucía.

Javier Portela es uno de los integrantes del grupo, y en la siguiente entrevista explica qué los llevó a unirse hace ya unos cuántos años y cómo han transitado el camino hacia la formalización de su trabajo. 

Alejandro Landoni — ¿Hace cuánto tiempo están pescando y cuánta gente integra PESAUPE? 

Javier Portela — Desde agosto de 2005 nos unimos para facilitar la gestión ante el Estado y los demás (Prefectura, etc.), porque como personas individuales ir solos nos costaba mucho, entonces decidimos unirnos para hacer los trámites legales. 

A.L. — Ustedes son pescadores desde hace ya unos cuantos años, muchos comenzaron a partir de la crisis del año 2002… 

J.P. — Algunos éramos de la construcción, otros de fábrica que se cerró, etc. No nacimos directamente en el río; la situación nos obligó a hacernos del río.

A.L. — Es un oficio bravo. Nosotros los vimos trabajar un día en que hacía un intenso frío y estaban trabajando en el agua, poniendo y sacando redes con una temperatura que realmente era insufrible. 

J.P. — Bueno, pero después que uno le agarra el gusto pasa a ser parte de uno. Ya no es más la necesidad. Depende del gusto de cada uno, pero después que a uno le entra a gustar la situación ya no puede vivir sin eso. 

A.L. — ¿Ustedes son dueños de sus botes y de sus artes de pesca? 

J.P. — Sí. 

A.L. — ¿Y aunque formen parte del grupo, cada uno mantiene la propiedad de su bote y sus artes de pesca?

J.P. — Claro, cada cual con su sacrificio ha ido haciendo su bote. Algunos arrancamos usando botes prestados, y fuimos juntando lo que pudimos y hemos ido haciendo nuestras propias embarcaciones, y las redes. 

A.L. — ¿Cuáles son las principales ventajas de haberse unido? 

J.P. — Por ejemplo, que hemos sacado préstamos para comprar los artículos de seguridad (chalecos, bengalas, etc.). Aparte fuimos a pedir ayuda a la Intendencia de San José para que nos ayudaran con el equipamiento de seguridad. Parece que no, pero yendo como grupo nos dieron bolilla. Si hubiésemos ido solos a golpear la puerta, nos mirarían por la mirilla y dirían: “Ah, ¡otro loco más!”. Pero como grupo, presentándonos debidamente y dando a conocer cómo estamos y que vivimos en el lugar; que somos vecinos del lugar de toda la vida, ahí ya cambia la situación. 

A.L. — ¿Ustedes son ocho hasta el momento? 

J.P. — Sí, actualmente somos ocho. 

A.L. — ¿Todos tienen barco? 

J.P. — Algunos tenemos botecitos, otros embarcaciones más grandes, cada cual tiene su propia embarcación. 

A.L. — Los barcos son bastantes precarios. ¿Cuántos metros tienen de largo? 

J.P. — Por lo general, 4,50 o 4,70 metros de largo por 1,70 metros de ancho. 

A.L. — Son chiquitos. ¿Cuántos kilos cargan? 

J.P. — Más o menos 600 kilos. 

A.L. — El día que fuimos nosotros a rodar sacaron solamente un baldecito de pescado. 

J.P. — Ah, sí… hay días.Estamos en un estuario; entonces se complica mucho. El trabajo nuestro es más en verano y nos dedicamos más a la carpa — que es un pescado de agua dulce —, y cuando entra la tambera al río Santa Lucía a desovar, fuera de una zona de veda donde no se nos permite pescar tratamos de pescar la tambera, que nos da un buen rédito.Ahora nos estamos yendo a otros lados. Estamos haciendo más o menos dos horas a motor por la orilla a otros lugares más hacia el oeste, porque acá estamos sacando “a gatas” un baldecito de pescado.Ahora se están dando un poco mejor la cosa. Es pescado de agua salada y tiene otro valor. 

A.L. — Claro, porque ustedes están en un lugar donde se mezclan las aguas dulces con las saladas, en la desembocadura del Santa Lucía.Esa es una zona bien linda para ir a visitar, la zona de la playa Penino. 

J.P. — Es excelente para pasear, es espectacular para los niños y para todos. Es vida natural, pero en el tema de la pesca se complica mucho para vivir en la zona. 

A.L. — Usted dice que se van a otros lados y que viajan dos horas gracias al motor. Son motores relativamente nuevos, porque hasta hace muy poco andaban con remos para pescar. Justamente gracias a esta unión fue que pudieron acceder a un microcrédito de una entidad financiera. ¿Cómo fue esa historia?

J.P. — La historia vino porque mediante la Intendencia de San José nos dijeron que se podía mejorar nuestra situación si nosotros estábamos interesados. Nosotros les dijimos que sí. Nos reunimos por lo menos una vez al mes, según las circunstancias hasta tres veces al mes.Justo se dio esto y viene la muchacha que nos organiza y nos presentó el proyecto.Nos reunimos; hicimos el proyecto; presentamos la manera de cómo podíamos pagarlo y las personas estudiaron el proyecto y lo habilitaron.Estuvimos como tres meses en idas y vueltas, — como todo en la burocracia —, pero salió.La verdad, es que fue un gran paso, de los “benditos remos” al motor es el sueño del pibe. 

A.L. — Me imagino. Pueden salir más días y pueden llegar más lejos. 

J.P. — La verdad que sí. Mucho más recorrido, y la verdad es que estamos contentísimos de agruparnos y así venimos día a día un paso adelante. 

A.L. — ¿A quién le venden lo que pescan? 

J.P. — Yo, — como mi pesca no es muy grande —; recién ahora me estoy yendo lejos porque desde diciembre que tengo motor y me ha agarrado mal la zafra, porque no hubo zafra este verano y recién ahora en estos días se está empezando a dar otra clase de pesca, pero yo trato de venderlo a los mismos vecinos. 

A.L. — En el programa de Producción Nacional en TV Ciudad, se puede ver a Javier Portela fileteando y vendiendo a un niño de la zona que le viene a comprar con $ 50 que le había dado la mamá para comprar algún bife de pescado.Me llamó la atención que cuando en verano tienen la suerte de agarrar un buen volumen de pesca y llenan varias cajas, se las venden a un intermediario que compra la mercadería a un bajo precio. ¿Nos puede contar cuántos kilos de pescado van por caja y a cuánto lo venden? 

J.P. — La cajas son de 20 kilos de pescado y por ejemplo por la carpa, que es el pescado dulce que pescamos en la desembocadura del río Santa Lucía, nos pagan $ 100. Nosotros con una caja de carpa le hacemos seis o siete kilos de bifes de pescado y lo vendemos a $ 70 el kilo a los vecinos.Habiendo poco… sirve, pero cuando hay mucha cantidad de pescado, y no sabe qué hacer con el pescado, tiene que vendérselo desgraciadamente al mediador. 

A.L. — Eso es brutal. Por 100 kilos de carpa reciben solamente $ 100. Es realmente una cifra increíble.Le agradezco que nos haya recibido en su casa y nos haya mostrado su jornada de pesca, fue realmente muy interesante y muy bueno para nosotros irlos a visitar. 

J.P. — A las órdenes, pueden contar con nosotros. Ya saben, tienen las puertas abiertas del grupo y de nuestra casa.

 

Para ver las fotos del rodaje en Playa Penino haz click aquí.

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