Parque de Vacaciones de UTE-Antel quiere convertirse en parque temático de energías renovables.

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Se instaló en el Parque de Vacaciones de UTE y Antel un aerogenerador de 150 kilovatios que va a permitir ahorrar el 15% de la energía que consume este lugar. Era un viejo aerogenerador que había instalado la Facultad de Ingeniería en el año 2000 en Sierra de los Caracoles, el mismo lugar en donde hoy está el Parque Eólico de UTE.

Entrevista a Gabriel Sardi, asesor del Parque de Vacaciones de UTE y Antel.

 

La instalación de este aerogenerador no es un hecho aislado, sino que forma parte de una estrategia que viene desarrollando el parque, que le valió en el año 2009 la obtención del Premio Nacional a la Eficiencia Energética para el sector público, una distinción que otorgó el Programa Nacional de Eficiencia Energética del Ministerio de Industria.

Entre otras cosas, el Parque de Vacaciones de UTE y Antel, ubicado en la Sierras de Minas, bajó un 7% su consumo de energía entre el año 2002 y el año 2008 y además bajó un 7% el consumo de energía aumentando un 59% el número de pasajeros en ese período; concretamente, por pasajero se pasó de 74 kilovatios por hora, a 49 kilovatios por hora gracias al uso de fuentes alternativas. En términos económicos podemos decir que en ese período se ahorraron prácticamente US$ 200.000.

Para conocer las acciones que ha llevado adelante el Parque de la UTE y Antel en torno a la cuestión energética conversamos con el ingeniero Gabriel Sardi, asesor técnico honorario del parque y responsable del Proyecto de Eficiencia Energética.

 

Alejandro Landoni — ¿Usted también es funcionario de UTE?

 

Gabriel Sardi — Es verdad.

 

A.L. — ¿Qué funciones desempeña en el ente?

 

G.S. — Actualmente soy gerente de operación de transmisión.

A.L. — Para la gente que no conoce al Parque de Vacaciones, ¿cómo es, cuántas habitaciones tiene, cuántos servicios están ofreciendo?

G.S. — El Parque de Vacaciones fue inaugurado en el año 1947, está en un entorno muy lindo, próximo a la ciudad de Minas. Comprende un área de aproximadamente 500 hectáreas, tiene un complejo hotelero abierto a todo público con 161 habitaciones, sala de convenciones, piscinas termales, un parque excelente, un lugar muy lindo para estar con los niños.

A.L. — Es el segundo arboreto del país, después del de Lussich.

G.S. — Exactamente.

También tiene toda una actividad agroindustrial que rodea al parque: aves, tambo, criadero de cerdos, su propia huerta y una cantidad importante de montes de los que se produce la leña para la calefacción propia.

A.L. — Es como una pequeña ciudad. También tienen planta potabilizadora de agua, de tratamiento de efluentes, un sinnúmero de aspectos a destacar.

En el año 2003 empezaron a desarrollar líneas estratégicas para la eficiencia energética. ¿Cuál era el objetivo que tenían en aquel entonces?

G.S. — En el año 2003 el Consejo Directivo de ese momento nos planteó su inquietud sobre todo por el tema de los costos operativos, y se elaboró un plan de gestión energética que tenía y tiene —ya que el plan sigue hasta el 2012—, como objetivo reducir los costos operativos sin afectar la calidad del servicio, y minimizar el impacto ambiental.

El otro gran objetivo es implantar un sistema de gestión energética que sirva para la gestión diaria y la toma de decisiones en la operativa del complejo hotelero.

A.L. — Hoy si vamos al parque podemos ver un sinnúmero de aspectos vinculados a la eficiencia energética pero, ¿cómo se fueron implementando y cuáles son esos mecanismos que están utilizando ahora?

G.S. — El plan tuvo varias etapas. La inicial fue un diagnóstico, relevar las instalaciones, relevar en qué se usaban los energéticos. Un gran contacto con el personal porque como en todas las actividades el personal cumple un rol muy importante, es el que conoce y el que propone. Muchas de las mejoras llevadas adelante fueron propuestas por el propio personal.

Después de la etapa de diagnóstico y relevamiento , se evaluaron qué mejoras se podían llevar adelante, se ranquearon en función de la relación costos-beneficio y se empezaron a ejecutar.

A.L. — ¿Ese trabajo quién lo hizo?

G.S. — Ese trabajo lo hicimos con el ingeniero Juan Carlos Patrone.

A.L. — Que es el actual gerente de marketing.

G.S. — Gerente de mercado y distribución.

Otro colega con el que hemos llevado adelante este plan y estamos muy satisfechos de haberlo hecho.

Luego se empezaron a implementar aquellas soluciones de menor costo. En aquel momento habían problemas de costos operativos, entonces era lo ideal trabajar en las que implicaban menor inversión y sobre todo trabajar más que en aspectos de cambiar equipamientos —que a veces se cae en eso—, en ver la operativa. Los primeros ahorros fueron exclusivamente por ver mejoras operativas.

A.L. — ¿Por ejemplo?

G.S. — Tener el aire acondicionado en los comedores solamente prendido cuando había gente. Parecen cosas casi obvias, pero eso es una mejora operativa.

Otra era la asignación de las habitaciones, porque es un complejo muy grande que costa de dos edificios, entonces la asignación de las habitaciones había que hacerla con un criterio de ahorro energético, si no se podría dar la situación de que se asignaba una habitación en un edificio que había poca ubicación y había que poner en marcha iluminación y calderas solamente para algunas habitaciones. Esa fue una medida operativa de costo casi cero.

Tiene que ver con informar al personal y que tomaran consciencia de que ellos podían hacer mucho, sin costo. Por ejemplo, la gente que hace la limpieza de la habitación, que no dejara ni luces encendidas, y tampoco dejar las estufas encendidas y las ventanas abiertas. Son todas cosas que parecen sencillas pero que suman. Tienen una mejora inmediata y el personal participa y entiende que su medida tiene un resultado inmediato.

A.L. — Esas 161 habitaciones tienen su baño privado, televisión con cable, frigobar, secador de pelo, etc.

La parte de la hotelería de esta pequeña ciudad es muy completa y tienen allí varios elementos que pueden hacer que se gaste energía eléctrica, por lo tanto allí la primera fase es el cambio de las conductas, antes de empezar a hablar de cambio de algún tipo de cambio de equipamiento, que después vino con el tiempo.

G.S. — Exactamente. Después lo que hicimos fue empezar a hacer pequeñas inversiones, por ejemplo de iluminación, que es lo que más se ve: cambiar las luminarias tradicionales o lámparas incandescentes por equipo de bajo consumo, sectorizar la iluminación, sectorizar calefacción, temporizarla, de manera que estuviera encendida solamente en los horarios necesarios.

Dentro del parque algo que me interesa destacar es que hay cuatro energéticos principales: la energía eléctrica, la leña -porque hay un generador de vapor que funciona con leña-, gasoil -básicamente para el calentamiento de agua sanitaria- y GLP o supergás, para lo que es cocción. Este plan trabajó sobre los cuatro energéticos.

Fundamentalmente lo que se ha hecho es priorizar el uso de la leña, ya que es un energético propio -el Parque de Vacaciones es autosustentable y se autoabastece en leña, luego hablaremos de la biomasa- y reducir los consumos de energía eléctrica, de gasoil y de supergás.

En ese sentido, una de las inversiones más importantes que se hizo en ese período fue sustituir el calentamiento de agua de las piscinas, que era por resistencias eléctricas, por paneles solares de baja temperatura. Podríamos decir que el parque en ese sentido fue pionero.

A.L. — Son dos piscinas de agua termal que están bastante calientes.

G.S. — Están a 38º.

A.L. — Y a su vez están adentro de una infraestructura muy vidriada que permite estar con mucha luz natural y con un entorno bonito, pero que imagino que tiene sus complejidades. ¿Qué dimensiones tienen esas piscinas?

G.S. — Esas piscinas son de 40 m2 de superficie cada una, cerca de 60.000 litros cada una.

A.L. — ¿Se calientan totalmente con energía solar?

G.S. — Con el sistema solar que se instaló se sustituyó el 75% de la energía eléctrica. Hay que tener presente que la energía solar o algunas energías renovables dependen del clima. El promedio anual medido es que se sustituyó el 75% de la energía eléctrica que se utilizaba antes, lo que es un valor realmente importante.

A.L. — Los paneles están en el techo de este lugar donde están las piscinas.

G.S. — Sí. Están en el techo y el período de repago fue menor a tres años, y es lo que también lo hace atractiva a esta inversión y su resultado.

A.L. — ¿Y de noche las tapan para no perder el calor?

G.S. — Sí, esa es otra mejora operativa de muy bajo costo: tapar la piscina para reducir las pérdidas por evaporación.

A.L. — Hace pocas semanas instalaron un aerogenerador en el Cerro del Mástil, capaz de ahorrar un 15% de la energía eléctrica que se consume en el parque. ¿Cómo fue ese proceso en particular?

G.S. — Es un generador de 150 kilovatios que estaba montado anteriormente en la Sierra de los Caracoles donde actualmente está el Parque Generador de UTE. Cuando se instaló fue por un convenio entre la Facultad de Ingeniería y UTE, y cuando se instaló el nuevo parque eólico, este equipo quedó fuera de servicio porque trabajó hasta el fin de su vida útil y se creyó conveniente recuperarlo e instalarlo en el Parque de Vacaciones.

Básicamente porque es un equipo propiedad de UTE y había que asignarlo a algún lugar que tuviera respaldo de energía eléctrica, porque como generador eléctrico que es, hay momentos en que no genera, pero también y sobre todo porque en el Parque de Vacaciones se han instalado diversos equipos de energías renovables —y se van a seguir instalando— a efectos de tener un “parque temático”.

De manera que uno de los objetivos cuando se reformuló el plan de gestión de energía; creo recordar que en el año 2005 se reformuló y se promovió la inclusión de energías renovables por parte del Directorio de ese momento. Entonces tenemos un parque temático en el área energética que aparte de ser autosuficiente no sólo energéticamente sino económicamente, sirve de desarrollo y de vidriera para que todas las empresas, estudiantes de UTU o facultad, puedan concurrir, ver y estudiar y se puedan difundir las tecnologías de generación. Ese es un aspecto muy relevante y creo que es único a nivel de país.

Este generador eólico de 150 kilovatios va a sustituir de la energía de red aproximadamente el 15%, que equivale a tener unas 50 casas o residencia en forma permanente. Estamos muy satisfechos con esta incorporación y está en línea con otros emprendimientos similares.

A.L. — Tienen varios proyectos, entre ellos: instalar una caldera de vapor que va a utilizar como combustible la biomasa, los desechos forestales que se generan dentro del propio parque. Este parque tiene 500 hectáreas es un arboreto impresionante y hay mucha forestación también.

G.S. — Es así. En 30 días estimo que quedará instalando un nuevo generador de vapor. Actualmente hay un generador que llegó al fin de su vida útil y se decidió sustituirlo por otro de mayor capacidad a efectos de poder usar más vapor que se genera a partir de biomasa y por sustitución de energía eléctrica, y pasar a un generador de alto rendimiento y que usara biomasa.

¿Cuál es la diferencia entre la biomasa y la leña? Una cosa es usar rollos o astillas y otra cosa es usar todo. Cuando cortamos un árbol para leña, terminamos usando un 50% o 60% si usamos rollos y astillas, el resto queda tirado en el monte.

A.L. — Las ramas chicas, la hojarasca, la corteza.

G.S. — Exactamente, entonces lo que está previsto es que todo ese residuo y parte de las ramas y rollos más importantes se “chipee“, se convierta en astillas chiquitas, y todo eso se maneja a granel y esta caldera que se adquirió puede trabajar con chip.

Pasándolo a números esto quiere decir que se va a duplicar la capacidad de generación de vapor cortando casi la misma cantidad de árboles, que no es un tema menor para el parque y para el medio ambiente. Esto es porque se usa una caldera de alto rendimiento, y segundo porque al usar todos los residuos que generalmente no se usan como ramas, hojas, podas, etc. cortando la misma cantidad de árboles que se corta en la actualidad, podemos obtener el doble de vapor. Eso para nosotros es bien importante.

A.L. — ¿Cuánto cuesta una caldera de ese tipo?

G.S. — Una caldera de estas instalada, está en el orden de los US$ 150.000.

A.L. — ¿Y en cuánto tiempo se repaga con este ahorro?

G.S. — Se va a repagar en unos cinco años.

A.L. — También tienen todo el tema de los animales como las porquerizas, la avícola, el tambo. ¿Con el estiércol de todos esos animales están pensando en hacer biogás?

G.S. — Sí, es así. No hace mucho tiempo, 30 días atrás, se instaló y está en funcionamiento un biogestor que ya está funcionando y generando biogás. Este también es un viejo anhelo.

Básicamente se alimenta con estiércol de ganado del tambo y tiene como producto biogás, que es muy similar al gas de cañería y el gas natural en cuanto a su poder calorífico, y el otro producto es un biofertilizante. Creo que lo interesante de esto es que de un residuo, se genera un combustible y un fertilizante.

Entonces acá tenemos soluciones. Una solución para el residuo que siempre es un problema desde todo punto de vista, procesarlos y disponerlos, y por otro lado tenemos un energético que nos permite sustituir energéticos fósiles tradicionales como en este caso que sustituimos al supergás.

A.L. — ¿Ya se puede hacer alguna evaluación de esta planta de biogás? ¿Cuánto biogás se produce? ¿Cuánto biofertilizante?

G.S. — Son pocos días para tener una evaluación completa. Pero está dentro de lo que estaba previsto. Básicamente por dentro se generan unos 200 litros de biofertilizante y de biogás unos 15 m3. Para el tamaño de biogestor y de prototipo, está dentro de lo previsto.

A.L. — ¿Cuánto serían unos 15 m3 de biogás en comparación a lo que utilizamos en nuestra casa?

G.S. — Es difícil hacer la comparación pero podríamos decir que es más o menos una media garrafa de 13 kilos por día.

A.L. — ¿La idea es que se produzca más o es el máximo que esperan que se puede generar en el proyecto?

G.S. — En este caso el biogestor tiene una capacidad fija y se diseñó para esa producción, pero tenemos en proyecto hacer un biogestor de tipo industrial para procesar todos los residuos del parque. Hay dos razones: una que los residuos hay que disponerlos, y aparte porque tiene un valor energético muy importante. Hay un proyecto que es un convenio con la Facultad de Ingeniería de llegar a tener un biogestor industrial para procesar el 100% de los residuos orgánicos del parque y tener la correspondiente generación de biogás básicamente para el calentamiento del agua y calefacción.

A.L. — Hemos hablado de los cambios de los equipos, de la formación de mecanismos nuevos para aprovechar cosas que ya existían (deshechos, el estiércol de los animales, el deshecho forestal, etc.) y mencionó que al comienzo de este Programa de Eficiencia Energética en el Parque de Vacaciones de UTE y Antel, antes de cambiar los equipos estudiaron las conductas del personal, su manera de utilizar la energía.

Siendo ingeniero imagino que el cambio de cultura habrá sido algo fundamental ya que no hay mecanismo que valga si después la gente deja la luz o el aire acondicionado prendidos cuando no se necesitan.

G.S. — Es así. Creo que un elemento muy importante en este proyecto y en los resultados es que el personal se comprometió y se involucró en el proyecto y es el que lo lleva adelante. Al fin y al cabo uno es un actor más en esto. Implicó un cambio cultural de todo el personal y creo que entre la Dirección, el personal y los técnicos que apoyamos logramos un equipo convencido, con objetivos claros y que resultó en que este proyecto tenga buenos resultados.

Entiendo que es un factor que vale para todas las actividades, independientemente de cuál sea. Esto es lo que generalmente trato de destacar porque me parece el aspecto más relevante de todos.

A.L. — ¿Se puede decir que hoy está incorporado este concepto de la eficiencia energética dentro del personal del Parque de Vacaciones de UTE y Antel?

G.S. — Sí, es así. Está incorporado, primero porque se incorporaron nuevas funciones y segundo, porque el propio personal ante cualquier tema que se habla un trabajo nuevo, una mejora, una inversión, tiene presente el concepto y lo aplica. No hay que hacer nada.

El personal lo tiene incorporado todos los días, son los que se preocupan, los que generan las propuestas nuevas y a los que les interesan que tengan buenos resultados.

 

Vea las imágenes del rodaje del programa Producción Nacional en TV CIUDAD en el Parque de la  UTE en Ciclos TV 2010

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