«Es imposible pensar en Bella Unión sin caña de azúcar»

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Para el secretario de la Asociación de Plantadores de Caña de Azúcar, en Bella Unión hay «cultura» del cultivo de caña de azúcar.Djelil Brysk, secretario de la Asociación de Plantadores

La quema de caña de azúcar es, además de una parte fundamental del proceso de elaboración del azúcar, un espectáculo impactante. Una gran llamarada devora en pocos segundos todo el terreno de caña de azúcar que se quiere quemar. Esas llamas grandes a veces provocan accidentes no deseados. El presidente de la Asociación de Plantadores de Caña, Ricardo Ferreira, con quien estaba pactada la nota de hoy, tuvo justamente un accidente de este tipo hoy en su campo.

Pero para conocer la posición de la Asociación de Plantadores de Caña sobre la gestión de ALUR Producción Nacional dialogó con Djelil Brysk, su secretario.

Alejandro Landoni — ¿De qué magnitud fue el incendio en el campo de Ferreira?

Djelil Brysk — No sé si llamarlo incendio. Cuando se quema un tablón de caña de azúcar, se pasa el fuego para otros tablones y se quema caña en exceso, el problema que ocasiona es tratar de apagarlo cuanto antes para que no se extienda, pero nada más.Luego el señor Ferreira va a tener que poner más cortadores para poder cortar la caña cuanto antes.No tiene mayores problemas. 

A.L. — Realmente impresiona. Usted ya debe de estar acostumbrado pero nosotros, que estuvimos en Bella Unión a principios del mes pasado para hacer el programa de Producción Nacional para TV Ciudad, quedamos impresionados de la altura que alcanzan esas llamas y de lo rápido que se devoran el sector de caña que se quiere quemar.

D.B. — Sí. La verdad es que es impresionante y máxime en esta fecha donde las cañas están del todo maduras y tienen un contenido importante de alcohol, que es lo que hace que tenga esa efervescencia el fuego. 

A.L. — La  Asociación de Plantadores de Caña de Azúcar del norte apoyó el proyecto sucro-alcoholero de ALUR; Ferreira en el programa de televisión nos decía que a ustedes les iba la vida en esto. Sin embargo, también han hecho y están haciendo severas críticas al funcionamiento del mismo, incluso al principio de esta zafra ustedes reclamaban a ALUR un mejor precio por la caña que le venden, y realizaron una movilización en el acceso al Ingenio que trancó el camino y que hizo que la zafra empezara unas cuatro semanas después.

¿Cómo podría sintetizarnos qué aspectos consideran positivos del proyecto y cuáles son las principales críticas? 

D.B. — Es así, nosotros desde toda la vida entendemos que no existe Bella Unión o la zona norte sin caña de azúcar y muy en especial, sin el proyecto sucro-alcoholero impulsado por el gobierno nacional.Tenemos algunas diferencias con cómo se llevó adelante el proyecto; lo que no quiere decir que esté mal; nosotros aplaudimos desde el primer momento — y esto traspasa colores partidarios políticos –, cuando en las escalinatas del Palacio Legislativo el Dr. Tabaré Vázquez hizo alusión a que iba a ayudar a la producción de caña de azúcar con materia prima nacional. Creo que todos los “bellaunionenses” quedamos muy contentos porque veníamos de una situación muy espantosa hacía varios años, en los cuales la zona estaba con 3.000 y pocas hectáreas de caña; muy poca rentabilidad y con problemas muy serios en la industria.

Pero lo que nosotros venimos diciendo desde un principio es lo siguiente: nosotros tenemos una cultura de 60 años de producción de caña de azúcar en Bella Unión y el cultivo de la caña de azúcar en el Uruguay es un cultivo que tiene unos altos y bajos muy importantes en los precios; eso es lo que le venimos diciendo al gobierno.

A veces hay gente, sobre todo ahí en Montevideo, que cuestiona y nos compara con los precios, por ejemplo de los vecinos: del gigante Brasil y de Argentina, y no saben que tanto Brasil como Argentina tienen el producto azúcar con subsidios encubiertos. Por ejemplo Brasil lo subsidia a través del Programa Pro Alcohol, que nos parece bien, y Argentina también, desde la época del gobierno de Menem tiene votada una protección especial para el azúcar en el país.A nosotros nos quedan enormes dudas, como por ejemplo, desde que empezó el proyecto sucro-alcoholero les venimos pidiendo a las autoridades de ALUR de trabajar en una especie de protección, justamente por los altos y bajos que tiene este negocio.

Si analiza el Contrato 5 de la Bolsa de Londres, el azúcar hace tres meses estaba a US$ 240 la tonelada, hoy está a US$ 560 y todo dependiendo de los mercados internacionales.Entonces, lo que nosotros decimos es que en épocas anteriores había un “PMX” que era una especie de protección, donde regulaba el precio del azúcar tanto al productor como al consumidor. Cuando el azúcar estaba allá arriba en el mercado internacional, para el consumidor uruguayo y los productores el precio del azúcar andaba en el medio, ycuando el azúcar estaba allá abajo; también andaba en el medio.

Creemos que ese mecanismo es muy sabio y muy justo y que eso le proporciona una seguridad al negocio tanto para los productores,para ALUR, para Ancap y para los trabajadores. Esta fue una de las principales reivindicaciones que nosotros le pedíamos al gobierno nacional y a ALUR cuando tuvimos el conflicto antes de comenzar esta cosecha, porque ya hacía tres años que le veníamos pidiendo a ALUR poder trabajar en una herramienta para tratar la protección y no habíamos sido escuchados.

Por suerte, a raíz de ese conflicto se ha entablado una Comisión donde está el Ministerio de Economía, el Ministerio de Ganadería, la Corporación Nacional para el Desarrollo, los sindicatos de trabajadores de Bella Unión, la Asociación de Plantadores y ALUR, que está trabajando en todo eso en estos momentos. 

A.L. — ¿Eso permitiría cubrirse de esas subas y bajas de los precios del mercado? 

D.B. — Exactamente. Hay que tratar de trabajar en eso y también otro tema que le veníamos diciendo a la empresa ALUR desde hace mucho tiempo, es que hay que efectivizar más los controles en el tema del azúcar importado que entra a nuestro país.Nosotros tenemos una vida de trabajo en todo el tema azucarero y por suerte somos conscientes de que en estos últimos tiempos, a través de los mecanismos que tiene el Estado, se están incrementando las medidas para fiscalizar el azúcar crudo o refinado que entra a nuestro país, justamente para defender el trabajo nuestro y la producción nacional. 

A.L. — Recuerdo que hubo una acción por dumping a una marca que vendía azúcar en algunos supermercados uruguayos. ¿Usted a qué se refiere concretamente? 

D.B. — Tratar de efectivizar los controles como por ejemplo, la industria manufacturera puede entrar azúcar cruda sin pagar el 35% de aranceles, y a veces también azúcar blanco. Nosotros tenemos conocimiento de que ese azúcar se desvía y luego se vende barato, haciendo una acción desleal hacía el trabajo nuestro de Bella Unión. 

A.L. — ¿Es decir que la entran al país sin pagar ese arancel, diciendo que es para la industria y en realidad la desvían y la venden al público? 

D.B. — Exactamente. El tema es muy clarito y muy sencillo: nosotros acá en Bella Unión tenemos un proyecto donde el área promedio de los productores anda en las 17 hectáreas. Son todos productores chicos que no tienen otra cosa para plantar; en esos predios acá en Bella Unión no se puede plantar arroz, ni soja, ni nada.

Tenemos cultura de caña de azúcar en Bella Unión. Es lo que se sabe hacer y siempre le venimos diciendo a los gobernantes para compararnos por ejemplo con el azúcar importado, si acá se agarran tres o cuatro productores grandes y se les dice: “Planten 1.000 hectáreas cada uno, vamos a traer máquinas, vamos a trabajar de otra manera”, de repente la podemos hacer más eficiente, pero no nos tenemos que olvidar que este proyecto tiene un alto contenido social donde ya sabemos lo qué pasó en Bella Unión cuando esto no funcionaba.

Acá hay mucha gente trabajando en la zona en estos momentos. Por ejemplo, los trabajadores nucleados en UTAA que son alrededor de 1.200, luego los trabajadores de la industria que son cerca de 800, después está toda la cadena de camioneros, los que cargan la caña de azúcar, los que cargan el azúcar para Montevideo y si le suma toda la cadena productiva y sus familias, es toda la población de Bella Unión.Por eso es que le dije al principio que esimposible pensar el norte o Bella Unión sin caña de azúcar.

Siempre lo hemos dicho; nunca estuvimos en contra, ni queriendo poner palos en la rueda ni nada.Lo que sí queremos es hacer este proyecto más viable, más efectivo y que los productores puedan tener una rentabilidad para que de esa manera puedan vivir mejor, le podamos pagar mejor a nuestros obreros, y también para que ALUR y Ancap tengan mejores números, para que después ahí desde Montevideo, alguno que  no conoce el negocio no hable al “santo botón” de las pérdidas que tienen Ancap o ALUR. 

A.L. — Desde la oposición se dice que ALUR es “un barril sin fondo”, incluso el senador colorado Isaac Alfie dijo que si la zona no era rentable, sería mejor mudarla. Cuando el periodista le preguntó qué era lo que se mudaría, le contestó que hay varias ciudades que se habían mudado en distintos puntos del planeta. 

D.B. — Mire, no estoy para nada de acuerdo con las declaraciones del senador Isaac Alfie — no porque sea él–, sino que a cualquier político de este país que critique el proyecto de Bella Unión que por favor nos diga si no tenemos caña de azúcar, qué es lo que tenemos que hacer, porque acá se ha probado de todo. Se ha hecho congelados, se han hecho los vinos Calvinor; se ha hecho reconversión en un montón de otras cosas y como le dije, los predios son muy chicos y lo que anda mejor es la caña de azúcar. Tenemos pruebas suficientes de que la caña de azúcar anda bien en Bella Unión y  a veces se habla muy ligeramente de los endeudamientos y de las cosas….

Soy claro, si le digo a usted que tengo un trabajo para usted para diez taxis y luego le digo que se compre diez taxis; usted hace un crédito y compra los diez taxis y ahí yo le digo que tengo trabajo para tres; lógicamente no cae bien. Eso fue lo que pasó en Bella Unión; nosotros teníamos 10.000 hectáreas y el 31 de diciembre de 2000 cuando cayó la barrera arancelaria pasamos de golpe y porrazo a tener 3.000 hectáreas al año.

De esa manera no pudimos hacer frente a algún tipo de endeudamiento como por ejemplo, con el Banco República y con el Banco Interamericano de Desarrollo.Esos son problemas que hemos tenido y estamos tratando de que no sucedan más, que la producción de Bella Unión y  ALUR lo más viable y efectivo posible.

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