«Sacar el estigma de que solamente existe el comercio sexual o ser vedette»

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Para brindar alternativas laborales a la población transexual, por primera vez en nuestro país se va a dar un curso de capacitación laboral para ellas.Se trata de un curso de Producción y Comercialización de Packaging, embalaje artesanal, para el sector trans del Uruguay. Este curso fue organizado por el colectivo Ovejas Negras y la organización Mujer Ahora que cuenta con el apoyo financiero de la organización holandesa llamada Mama Cash y también cuenta con el apoyo del instituto Proimujer, un programa especializado en brindar apoyo a la mujer en temas laborales que tiene el Ministerio de Trabajo. Para llevar adelante la iniciativa, el Mercado de los Artesanos brindará un salón y a su vez, los artesanos serán sus primeros clientes de esta cooperativa que se proyecta formar.

En Uruguay hay aproximadamente 5.000 travestis y transexuales y la mayoría ejerce la prostitución.

Con María Paz Gorostizaga, integrante de Ovejas Negras y coordinadora del proyecto vamos a profundizar en este emprendimiento.

 

María Paz Gorostizaga — Veo que está muy bien informado. Esto es hacer ciudadanía, estar informado y que los medios de comunicación informen, que tengan esa capacidad en la simpleza del lenguaje de explicar todo esto.

Alejandro Landoni — Le contamos a nuestros oyentes que María Paz estaba invitada a venir al estudio, pero estamos realizando esa entrevista en forma telefónica.

M.P.G. — Les cuento. Estoy yendo al liceo; después de 25 años retomé el liceo.

Estoy trabajando en el proyecto y en un montón de cosas y justamente hoy estamos en el segundo día de inscripción en la sede del Pit-Cnt. Las compañeras trans por Ovejas Negras y Mujer Ahora estamos recibiendo a las compañeras que vengan a inscribirse en la capacitación desde ayer, y el día 25 es el último día.

A.L. — Volvió al liceo después de muchos años; ese es uno de los temas importantes: el tema de la deserción escolar en este sector específico de la población.

¿Es el sector más discriminado?

M.P.G. — Tal cual. Dentro de la diversidad sexual la más discriminada es la población trans. Trans viene de transgénero; una persona que vive y siente de manera diferente al sexo que tiene. Para las organizaciones sociales en cuanto a salud, ser mujer u hombre trasciende lo morfológico.

Los estudios de hoy avalan esto y por eso se dice “trans”, ya sea operada o no operada, se está erradicando la palabra travesti y transexual; lo abarcan con el término “trans”.

A.L. — O sea que esas palabras se están fusionando en el término “trans”.

M.P.G. — Correcto, con el propósito de no generar esa confusión.

De a poco los medios y las organizaciones sociales están manejando la palabra “trans”. Justamente dentro la población trans es la comunidad más vulnerable, porque según estadísticas en Latinoamérica, el promedio de vida es de 35 años.

A.L. — Es una cifra que impacta notoriamente. ¿En Uruguay también es de 35 o 36 años?

M.P.G. — Así es.

Nosotros venimos reclamando derechos hace años y se han dado gracias a la acción social de Ovejas Negras en este caso que ha empujado y les hemos golpeado la puerta a los legisladores durante años honorariamente, hemos logrado derechos para la comunidad entera.

Pero aún tenemos en el debe y los organismos internacionales sobre diversidad de género reclaman por la población trans; por el promedio de vida; porque la mayoría somos expulsadas de nuestras casas a temprana edad; porque desertamos y el sistema educativo no nos contiene y por ende, no tenemos herramientas para acceder al sistema laboral.

A.L. — ¿La exclusión del sistema educativo viene evidentemente por problemas de discriminación?

M.P.G. — Exacto.

Ahora, el cambio de nombre registral ley que se aprobó el año pasado.Trabajamos durante un año con Margarita Percovich asesorando a los actores que padecemos esta discriminación; se tuvo que negociar para que saliera el proyecto y la idea es la siguiente: cierto artículo decía que una persona mayor de 15 años podía decidir, sin la aprobación de su padre, cambiarse el documento en cuanto a lo que sentía como identidad de género propio. Es decir, la identidad de género es un derecho humano y eso no hay que olvidarlo.

No obstante, había una ratificación y rectificación a los 18 años; si la persona se había “equivocado” de orientación, podían elegir nuevamente seguir con ese nombre o no. Ese artículo no quedó dentro del proyecto de ley, para gran molestia de nuestras compañeras porque en realidad queríamos que ellas no desertaran del sistema laboral.

Ahora me está pasando a mí que fui por el tema del documento a hacer un trámite judicial por las dudas que no saliera el cambio de nombre de sexo registral —vuelvo a repetir que salió a fines del año pasado en sesión extraordinaria—. Diez compañeras hicimos un trámite judicial entonces yo hoy soy María Paz Gorostizaga. Eso hace que me dé cuenta que ir al liceo con “mi” nombre que me identifica; 25 años después, con 40 años, así y todo me molestó, no quiero ni pensar lo qué sería ir con el nombre que me asignaron al nacer.

A.L. — ¿Cómo la tratan los compañeros?

M.P.G. — Estoy yendo de mañana, vivo en Ciudad Vieja. Para mí la Ciudad Vieja es un barrio que goza de ciertos privilegios. Allí vivimos el rico, el pobre, el popular, el rubio, el afrodescendiente. Coexistimos todos y nos respetamos. Sería buenísimo que este ejemplo se llevara a todos los barrios.

Lo que digo parece muy soberbio, pero así es en Ciudad Vieja, y por ende el liceo es el Nº 27 que queda a la vuelta de casa entre la plaza Zabala y la calle Buenos Aires. Decidí ir de mañana por el tema de la cooperativa ya que voy a ser coordinadora a la tarde.

El lunes, día en que empezaron las clases, me boicotee y no fui. Cuando fui a inscribirme, el trámite fue perfecto. Las autoridades sabían quién era María Paz.

De hecho ya había compañeras habían ido con su nombre, con el que se sentían identificadas y el trato por lo que tengo entendido de los profesores y de los compañeros fue muy bueno. Particularmente me sentí muy cómoda, pero así y todo me costó retomar el estudio.

Fíjese lo que habré pasado hace 25 años atrás, que me boicotee a pesar de que soy una mujer diferente de la de era hace 25 años atrás; estoy súper asumida y súper clara, pero cómo habrá sido lo que padecí en ese entonces, que me costó ir el primer día de clases, y no fui a pesar de tener “mi” nombre y todo. ¡Lo qué le debe de costar a una compañera de 15, 16, 17 y 18 años retomar tus estudios!

Parece que no, pero no verse reflejada y que las traten con otra identidad de género en una clase, es horrible. De todas maneras, asistí el martes y me dije: “Tú tienes que poder”.

Se los cuento para mostrarles cómo la discriminación afecta. Me quedé en esa época de los ‘80 en la cual era discriminada por mis compañeros, por mis profesores y tenía que simular ser un varoncito. Ahora, gracias a la sociedad que ha evolucionado me di cuenta que hasta el trato de los profesores ha cambiado. Es un trato más humano, no tan rígido y eso me permite llevarlo de otra manera.

A.L. — ¿Lo mismo sucede en el sistema de la salud?

M.P.G. — El tema de salud es otro tema.

Hay policlínicas que están más aptas. El sistema de salud por primera vez en Uruguay, — porque ha trabajado con las organizaciones sociales que trabajan la diversidad y la equidad de género—, desde la Secretaría de la Mujer acaba de sacar una manual de cómo trabajar la población trans, para que tenga una idea de lo poco difundido que ha sido.

Los médicos y los administrativos tienen la obligación de leer ese manual, porque hay gente que no sabe que es sujeto o persona de derecho y dentro de la comunidad más aún porque no olvide que estamos estigmatizadas, tenemos baja auto estima, y más con el rol de “bichos de la noche”.

Así y todo, hay compañeras que han sorteado todo esto y han podido estudiar, pero son las menos.El sistema de salud es muy importante porque es medicina preventiva. La persona cuando llega, por más que no tenga su documento, la idea es que sea recibida como se la ve. Si yo me veo como una señora, me tienen que decir por mi apellido. El funcionario hoy por hoy tiene la obligación y está bueno que los directores o las personas lo sepan y por eso vamos a hacer una campaña de sensibilización para que la población sepa los derechos que tiene. Hay una ley de antidiscriminación pero, ¿quién sabe que existe?

No tiene difusión, la gente no sabe.

A.L. — Sí, el presidente Mujica habló de esos temas días atrás.

M.P.G. — Mujica es un capo, no sólo porque tomó el tema de la diversidad, el señor tomó todos los temas y por eso es Mujica. Yo soy Mujica desde la primera hora. Creo que la humanidad que tiene Mujica lo trasciende y justamente con estos pequeños gestos demuestra la diversidad. No se trata solamente de la diversidad sexual; hay diversidad en todos los aspectos y todos somos ciudadanos y ciudadanas de derecho.

En el tema de la salud, por primera vez están siendo recetadas con hormonas las compañeras trans.

Las compañeras no iban las policlínicas por el tema de los documentos. Ahora se está preparando la parte técnica para darnos el documento, que tenga un equipo especializado multidisciplinario, etc., ahí las compañeras se presentarán y las llamarán por su apellido y eso les permite acceder a una policlínica y hacerse un control general.

De hecho el Estado ahorra muchísimo porque esa persona está haciendo medicina preventiva.

A.L. — Además la mayoría ejerce la prostitución.

M.P.G. — Ese es otro rollo, porque las personas que ejercen la prostitución de la calle es la que más se cuida. O sea que las personas que se comercializan Vip o aparecen en el diario, etc., por ahí no se cuidan tanto como las compañeras de la calle, porque si las compañeras de la calle llegan a tener una enfermedad estoy segura que protege a la persona son un condón, salvo excepciones. Claro que existen excepciones porque, hay gente jodida o no jodida, ya sea hetero, gay, lesbiana, negro, blanco, enano o lo que sea.

La población de la calle tiene un control sanitario. Esa es la prevención de enfermedades.

Además en la policlínica tenés psicóloga, siquiatra… no olviden que nosotras también sentimos y tenemos patologías buenas y malas también. Por ejemplo, yo me trato en Salud Mental del Maciel.

La atención es fabulosa y hago terapia gratis una vez por semana, que por ahí ni en una mutualista estoy teniendo. Eso es algo bueno que rescato del gobierno. Son pasos muy lentos…

A.L. — El Estado uruguayo ha dado unos cuantos pasos.

En octubre del año pasado estuvo el tema de la ley de la identidad de género, este año en febrero salió la posibilidad que los trans que ejercen la prostitución y los taxi boys puedan abrir su empresa unipersonal en el BPS. No sé si alguien va a abrir una empresa unipersonal o no.

¿Ustedes cómo lo ven? En esencia el Estado da la sensación de que está tratando de reconocer derechos a esta población específica.

M.P.G. — Obvio, pero de hecho con las mujeres pasa lo mismo. Con las mujeres rurales, domésticas.

Considero que no es por darle un visto bueno al Estado, simplemente tenemos la idiosincrasia de quejarnos de todo.

En un programa hoy a la mañana decía que hemos ido mil veces a reivindicarnos o a proclamar, pero esta vez estamos celebrando y estamos difundiendo un curso que es en parte financiado por el Estado, por el Inefop (Instituto Nacional de Empleo y Formación Profesional).

A.L. — Más adelante hablaremos del curso, que también es un reconocimiento porque hay instituciones públicas que están trabajando con ustedes.

¿Habrá trans o taxi boys que abran la unipersonal para tener algún tipo de seguridad social?

M.P.G. — Mi experiencia me dice que en el mundo eso no ha funcionado. Ahora el Sr. Murro tiene muy buena voluntad de bajar el monto, porque en estos momentos tiene un monto muy elevado y no nos olvidemos que la mayoría de los taxi boys y los trans que trabajan en la calle son de bajos recursos.

No nos dejemos guiar por esa persona que se compra el BMW y lo para en la esquina o de los jugadores de fútbol viven en Europa; esos son casos puntuales en un millón.

La mayoría de las personas trans y los taxi boys que se ven en el parque Batlle o en las zonas que trabajan parados toda la noche, —no olviden que el mercado sexual ha bajado muchísimo en todas partes del mundo—, esas personas pasan hambre y es mentira que están paradas ahí porque quieren. Están paradas porque es la única que les queda y tienen que tapar el hambre que tienen en el estómago.

Es un muy buen gesto el del BPS y especialmente de Murro el de llamar a los organizaciones sociales para que los asesoremos en cuanto a esto, particularmente en Ovejas Negras no manejamos ni el comercio sexual ni el VIH. Lo que acordamos fue encontrar para la próxima reunión, una forma de que la persona tenga la seguridad social, pero con un monto menor. Las compañeras no es que quieren pagar menos; no pueden pagar $ 2.000.

A.L. — Como paga cualquier empresa unipersonal.

M.P.G. — Claro, entonces a la vez estamos buscando la manera, por ejemplo en Argentina las compañeras pagan un dinero, pagan menos y después se lo van descontando con los años. En vez de pagar $ 2.000, pagan $ 400 o $ 500 y después te lo van descontando a medida que perciben el dinero.

Esta es una forma de mediar porque $ 2.000 me parece que para una persona que no tiene un sueldo fijo, es muchísimo dinero. Respeto la voluntad del BPS, pero me parece que es poco viable de esa forma.

Estamos buscando la forma y celebro la voluntad de hacerlo del gobierno, y en este caso de Murro.

A.L. — El curso de Producción y Comercialización de Packaging tiene la finalidad de que esto se continúe después en una cooperativa que como primera medida podría abastecer al Mercado de los Artesanos de estos embalajes artesanales que se realizan.

El curso fue organizado por el colectivo Ovejas Negras, por la organización Mujer Ahora, tiene una financiación de la organización holandesa Mama Cash y también contó con el apoyo del programa Proimujer que es un programa específico de capacitación laboral a las mujeres del Ministerio de Trabajo.

¿Cuándo empieza este curso?

M.P.G. — Proimujer es una rama de Inefop que deriva de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), esa es la parte gubernamental. Se trata de dineros que se ponen en una caja chica y que nos sacan a todos los trabajadores de los impuestos, etc. —es lo que aportamos—, donde está el Pit-Cnt, los empresarios y el gobierno. Es muy importante aclararlo.

A.L. — Es lo que antes era la Junta Nacional de Empleo.

M.P.G. — Correcto.

El Inefop es muy relevante, colabora con nosotros con Ovejas Negras y Mujer Ahora; Mama Cash que aportó ese dinero y el Inefop es la parte gubernamental que realmente se ha comprometido.

A.L. — ¿Cuándo comienza el curso?

M.P.G. — El curso comienza el 4 de abril en el Mercado de los Artesanos y como le dije anteriormente las inscripciones empezaron ayer, siguen hoy y el día 25 para atenderlas porque tuvimos muchas compañeras que por intermedio de los medios se han comunicado.

Fíjese qué relevante que es; ahora estamos manteniendo esta charla desde el Pit-Cnt (lamento no haber podido ir porque me hubiese gustado), pero hablarle desde el Pit-Cnt también es un hecho relevante.

Que la población trans se venga a inscribir al Pit-Cnt… ¡con todo lo que conlleva eso! Son gestos que no son poca cosa.

A.L. — ¿Cuántos se anotaron?

M.P.G. — Hasta ahora hay anotadas 45.

A.L. — ¿Tienen lugar para…?

M.P.G. — Para 20 compañeras.

A.L. — ¿Cómo van a elegir?

M.P.G. — Van a trabajar las asistentes sociales de Proimujer y gente de Ovejas Negras porque en realidad se necesita ver la voluntad de la persona, porque como hay un incentivo ya que se le ofrece la capacitación laboral en embalaje artesanal durante 4 horas por día; entonces la persona tiene que estar comprometida.

Va a haber un incentivo de un dinero más que el ómnibus, que no es poca cosa así que tienen que tener compromiso y voluntad, porque mucha gente se anota por los viáticos.

Vamos a preparar a 20 personas porque es para lo que da el dinero; para pagar a los docentes y a los subsidios. Ese es el primer paso. El Inefop quedó comprometido a que si esto funciona nos va a ayudar muchísimo más e inclusive lo extenderá al interior, que es la idea a futuro. Pero este es el primer gran paso.

Aparte de embalaje, va a ver ciertos módulos de informática; estética personal; cómo presentarse a un laburo desde el maquillaje hasta la vestimenta; cómo producir y cómo vender el producto. El curso es muy rico y dura cuatro meses y medio. Aparte eso es inclusión social. El hecho de que estemos en el Mercado de los Artesanos es inclusión social. Una vez por mes vamos a tener salidas en conjunto con la sociedad entera. Vamos a ir al teatro Solís, vamos a ir al cine, vamos a ir a la peatonal a tomar un café. Eso es construir comunidad y hacernos visibles. Es la única manera que en la sociedad todos y todas coexistamos.

A.L. — La idea es hacer una cooperativa después.

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