PIT-CNT y empresarios comienzan enfrentados la negociación colectiva

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Los empresarios no quieren discutir en esta ronda de los Consejos de Salarios sobre condiciones de trabajo, amparados en las observaciones de la OIT a la Ley de Negociación Colectiva.

Juan Castillo y Juan Mailhos

El 1° de mayo el ministro de Trabajo Eduardo Brenta anunció que en los próximos días se convocaría a la primera reunión del Consejo Superior Tripartito para iniciar así las negociaciones colectivas en el marco de los Consejos de Salarios. Sin embargo, tomando como base el fallo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), conocido a fines de marzo, los empresarios intentarán que en esta negociación se discuta sólo sobre salarios mínimos y categorías, y las no condiciones de trabajo, por ejemplo. Para el sector empresarial, representado en entrevista con Producción Nacional por el asesor jurídico de la Cámara de Comercio, la ley tiene “una falta de legitimación social evidente”, y convendría limitar la negociación a los aspectos básicos.

Desde el PIT-CNT se advierte que la discusión sobre la flamente ley de negociación colectiva, aprobada el año pasado y que se podrá en vigencia por primera vez en esta ronda de los Consejos de Salarios, deberá realizarse una vez alcanzados los acuerdos laborales, y reinvidica la necesidad de discutir, además de los aumentos salariales, parámetros sobre las condiciones de trabajo e igualdad de género, por ejemplo.

Ambas partes ya se están preparando para la ronda salarial. Según informó a Producción Nacional el coordinador del PIT-CNT, Juan Castillo, la central ya entregó una nota a la presidencia de la República solicitando una reunión con José Mujica, a los efectos de plantear cuáles serán sus lineamientos generales para este año respecto a la negociación colectiva y la reforma del Estado, entre otras cosas. Juan Mailhos informó por su parte que las 24 cámaras empresariales comenzaron a reunirse para preparar los conceptos globales que atravesarán toda la negociación.

Mailhos comenzó deslegitimando la ley de negociación colectiva que se pondrá en marcha con esta ronda salarial, y así, la misma ronda de los Consejos de Salarios. “Es la primera ronda que se da con la vigencia de la ley de negociación colectiva, ley que el sector empresarial en su momento rechazó y que ahora es normativa vigente. Sobre ella penden algunas observaciones de la OIT que hacen que esa ley esté en una situación muy especial, yo diría de falta de legitimación social evidente”, señaló Mailhos, quien de todas formas reconoció que antes del comienzo de la ronda no se podrá rediscutir la norma.

“Tenemos una visión realista sobre estos aspectos en el sentido de que queremos una ley mejor y creemos que es inexorable trabajar en conjunto con los sindicatos y el gobierno para modificar la ley, pero somos conscientes de que eso no va a poder ser en esta primera instancia. Nadie puede escapar ni hacerse el distraído acerca de que es una ley que al menos a nuestro juicio está %27encorsetada%27 y la opinión de la OIT la deja, a mi juicio, con una falta de legitimación importante. En la medida en que el sector empresarial como integrante importante de la sociedad, la ha rechazado, eso es algo que no puede escapar a la sensibilidad del gobierno”, afirmó.

Desde la vereda de enfrente, Juan Castillo aclaró que el término %27mejorar la ley%27 no significa lo mismo para empresarios que para trabajadores. “También opino que esta ley no es el 100% de lo que quería el movimiento sindical, pero cuando uno negocia y en el marco de la democracia tiene que buscar un acuerdo, tiene que ceder en algo. Hemos dejado cosas por el camino. La ley es perfectible, se puede mejorar, pero cuando se abra la ronda de discusión política o de negociación social sobre los términos de la ley nosotros vamos a ir en un sentido y el sector empresarial lo que quiere es sacarle contenidos, tener menos exigencias para el sector empleador”.

Castillo aclaró también que la discusión debe ser posterior a la ronda salarial. “La discusión de este fallo de la OIT no interviene con esta ronda de negociación colectiva que va a estar supeditada con los efectos de la ley. Primero que empiece a marchar la ley… la vamos a estrenar. Luego veremos en el andar si abrimos una ronda de debate para discutir, a la cual nosotros no nos vamos a negar a participar”, consideró.

La ronda
Respecto a la ronda salarial que comenzará en los próximos días, Castillo planteó los objetivos de la central obrera; en primer lugar, consolidar avances de las rondas anteriores que no se ejecutaron: “La consolidación de avances parece un tema menor, pero para nosotros no porque se trata de poner una puesta a punto a algunas ramas de actividad que todavía han dejado colgado; no están acatando el 100% de las resoluciones de la negociación colectiva anterior o no han ejecutado la parte de los aumentos correspondientes o la categorías en los laudos mínimos por rama de actividad… Son cosas que todavía están pendientes”.

Sobre la negociación salarial, Castillo explicó que el PIT-CNT promoverá ajustes en función de la mejora de la economía, y no en función de la productividad de cada empresa en particular. Tomando como base las perspectivas económicas del gobierno -un crecimiento de 4% del PIB este año y un crecimiento del 20% del PIB en el quinquenio-, la central quiere ligar los aumentos salariales a esta expectativa de mejora de la economía. “Hemos dicho que queremos atar la recuperación del salario en función del porcentaje que mejore la economía y la producción del Uruguay, y por otro lado se ha dicho varias veces públicamente que tanto el gobierno como el sector empresarial intentan que el aumento de salario esté ligado al aumento de la productividad de la empresa. Estas cosas coliden, estas cosas también están enfrentadas, no es lo mismo”, advirtó.

“La economía en su conjunto como mínimo va a aumentar el 20% del PIB, y esto no tiene directamente que ver con que mi empresa, mi rama de actividad, mi industria, haya efectivamente crecido un 20%, capaz que creció la mitad de eso, entonces esto no es justo para la vida del trabajador porque se puede aumentar el costo de vida en un país en un grado sensiblemente mayor que el grado de producción de la empresa y ahí no es responsabilidad del trabajador. Tengo que asegurar el papel del movimiento sindical y asegurar el mejor nivel de vida y que no haya pérdida en el salario del trabajador que pueda comprar los mismos o más productos cada vez que nosotros estemos negociando colectivamente. Eso es un gran tema de discusión”, adelantó el coordinador de la central obrera.

Además, Castillo remarcó la importancia que tiene para los trabajadores discutir otros derechos que no tienen que ver con lo salarial. El dirigente planteó que el PIT-CNT va a discutir “la incorporación de más derechos, no solamente el debate acerca de cuánto va a tener que ser el aumento de salario y en cuántos períodos sino de otros contenidos que nos preocupan mucho, como la igualdad de género. Eso es un grado de avance en la negociación colectiva importante porque hay todavía grandes áreas de discriminación sexual en nuestro país y hay veces en que en algunas fábricas o empresas la misma tarea realizada por una mujer, tiene una paga sensiblemente menor a que si la realiza un varón. Áreas tales como la incorporación de derechos para generar las condiciones de trabajo, la instalación de mecanismos como puede ser una guardería o la atención en salud de los trabajadores a partir de tener un delegado de salud laboral y ocupacional”, adelantó Castillo.

Mailhos respodió que esos temas, que para el PIT-CNT no se han incluido antes en la negociación colectiva, “no son temas nuevas, son temas de siempre”. “Hace 21 años que entré a la Cámara de Comercio y uno de los primeros proyectos de ley que tuve que informar eran las guarderías… así que de novedoso, nada”, graficó el empresario.

De todas formas, Mailhos señaló que los temas aludidos son difíciles de incluir en una discusión colectiva, y que además, no corresponde discutir otra cosa que no sean “salarios mínimos y categorías”: “el tema de la seguridad y salud en el trabajo es una preocupación sin lugar a dudas del sector empresarial. Hay un tema de costos en el medio, el Banco de Seguros no bonifica debidamente las pólizas de accidentes de trabajo, la cual es monopolio del Banco de Seguros para aquellos que desarrollan una política o estrategia de prevención de accidentes de trabajo y de enfermedades profesionales por lo cual —tratándose de temas de costos y de temas en los cuales hay algunas dificultades a nivel legislativo y a nivel de políticas del Banco de Seguros—, la verdad es que no creo que tengamos mucho margen como para poder avanzar en esta ronda de Consejos de Salarios en esos temas.

No hay que olvidar que estos Consejos de Salarios se realizaban al amparo de la nueva ley y la nueva ley solamente mandata a negociar salarios mínimos y categorías. Es muy probable que la estrategia de negociación del sector empresarial sea atenerse a estos dos cometidos esenciales que marca la ley, porque tratándose de una ley cuestionada, también eso tiene que estar en el horizonte de negociación y va a ser difícil que podamos avanzar y profundizar en algunas otras discusiones”, sentenció.

En tono confrontativo, Mailhos señaló además que las negociaciones colectivas anteriores “han dejado en evidencia algunas disfunciones: pautas que fueron cambiadas sobre la marcha, un proceso de negociación que fue muy largo y ambientó la conflictividad; cláusulas de paz que no terminan de tener un contenido adecuado para garantizar la paz laboral necesaria para el desarrollo de las actividades y además algo que está bastante presente en la cabeza de todos que es la falta de adaptabilidad que han tenido estos acuerdos negociados a las realidades puntuales de una crisis que por suerte no llegó a desatarse en términos muy profundos pero que sin embargo fue lo suficiente como para dejar a algunos sectores empresariales en dificultades”.

En particular, dijo que las claúsulas de salvaguardia firmadas son “muy perversas, diabólicas”, porque a su entender “había que convencer” al Ministerio de Economía, al Ministerio de Trabajo y finalmente a los trabajadores de que había razones para “descolgarse” de los acuerdos. “Entonces en la vida de los hechos, sí hubo clausuras de salvaguardia, pero con un contenido bastardo que inhibe que cumplan las finalidades para las cuales se planteaba desde el sector empresarial”, concluyó.

 

Producción Nacional

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