«Lo que quiere este gobierno es privatizar la Aduana»

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El senador Julio Lara denunció que el gobierno busca demostrar la ineficiencia de la Dirección Nacional de Aduanas con el objetivo de privatizar gran parte de la repartición. El legislador del Partido Nacional sostiene que la creación de la Comisión para la Transparencia del Proceso Aduanero es un reconocimiento de que no se hicieron bien las cosas. Aseguró que tanto esta administración como las anteriores de los partidos tradicionales, no han atacado al gran contrabando.

Con Julio Lara, Senador del Partido Nacional
Entrevista emitida el miércoles 09/07/2008 en Producción Nacional – 1410 AM LIBRE

 

 

Alejandro Landoni – El gobierno implementó una comisón de notables para recibir denuncias sobre presuntos casos de corrupción en la Aduana.

«No se ha detectado corrupción generalizada», pero sí «una sospecha» sobre el organismo, señaló el Ministro de Economía Danilo Astori, al instaurar la denominada Comisión para la Transparecia del Proceso Aduanero.

En el año 2000 un total de 36 personas entre policías, militares retirados y en actividad, empresarios, despachantes y funcionarios de Aduanas fueron procesados por una denuncia del actual senador del Partido Nacional Julio Lara.

De la denominada mafia del cigarrillo, los dos cabecillas -Ivo Da Rosa y Adolfo Gil Ribeiro- lograron fugarse a Brasil. Eran funcionarios aduaneros con pases en comisión en el Parlamento.

En 2003 el primero de ellos cayó en Porto Alegre y fue puesto a disposición de la Justicia. En ese momento Uruguay libró los pedidos de extradición, pero Da Rosa tramitó la nacionalidad brasileña y no salió de aquel país. Ese mismo año fue denegada la solicitud cursada para que retornase Gil Ribeiro.

¿Pasaron más de 12 años de estas denuncias y hoy nuevamente funcionarios de la Aduana son sometidos a procesos de investigación?

Julio Lara – Cuando ustedes hablan del año 2000, el Dr. Alberto Miguel Basil procesó a más de 30 personas entre ellos: funcionarios policiales, aduaneros, despachantes de Aduana, un ex jefe de Policía y empresarios.

Esa denuncia se había realizado el 4 de abril del año 1996. En ese momento la organización que funcionaba en la Zona Franca de Colonia y de Rivera tenía dos o tres cabecillas conocidos, que era Washington Toja -encargado del Interior- y estaba en Comisión con un legislador del Partido Nacional. El otro era Adolfo Gil Ribeiro que también estaba en Comisión con un diputado del Partido Colorado y Presidente de la Cámara baja.

El tema, —inmediatamente después que yo lo denuncié a través del diario La República—, los pases en Comisión caducaron. Ustedes recordarán que hubo problemas entre quién lo había pedido, el Partido Colorado. Mucho se habló si el ex legislador Alejo Fernández Chávez o Ariel Lauzarot, que en ese momento era Presidente de la Cámara.

A.L. – ¿Qué es lo que pasa con la denuncia?

J.L. – En Rivera el Fiscal en ese momento no le dio curso porque entendía que lo que yo había denunciado era de extrema vaguedad.

Cuatro años después el Juez Alberto Miguel Basil procesa a estas 37 personas.

A.L. – ¿Qué es lo que pasa con este Juez?

J.L. – Atentaron contra su vida. Le tiraron 3 tiros, como no lo mataron lo trasladaron y después terminó renunciando.

A.L. – Cuando usted dice «como no lo mataron lo trasladaron», ¿qué significa, qué alguien lo sacó de «la Troya», o que lo trasladaron nomás?

J.L. – Creo que es claro, la participación del poder político en este tipo de organizaciones. Por algo este Expediente que está en el Juzgado de Rivera nunca continuó la investigación.

A.L. – Al Juez lo traslada y después renuncia. ¿Qué pasa con Ivo Da Rosa y Adolfo Gil Ribeiro?

J.L. – Yo tengo una reunión en San Pablo con dos abogados y el Comisario que había detenido a Ivo Da Rosa. Ellos intentaban negociar la venta de un casette en el cual había una declaración diciendo quién depositaba 400.000 dólares por semana de lo recaudado de las Zonas Francas de Colonia o de Rivera. Lo que ellos querían era que yo pasara esta grabación a algún partido político que estuviera interesado o algún medio de prensa.

A.L. – O sea que lo llaman a usted para decirle: «Tenemos la información sobre quién le deposita 400.000 mil dólares». ¿A quién se lo depositaban?

J.L. – No tengo idea.

A.L.- ¿No se lo dijeron?

J.L. – No por supuesto, yo sólo escuché parte del casette. Lo que hago después es denunciar la situación al Fiscal de Corte Oscar Peri Valdés y en ese momento fijo una posición pública y digo que tenía claro que ni Ivo Da Rosa ni Adolfo Gil iban a venir a declarar a nuestro país.

El Ministro del Interior, Guillermo Stirling sale a decir que de ninguna manera, que el Ministerio del Interior había mandando la Solicitud de Extradición en tiempo y forma y que iban a venir a declarar a nuestro país.

En conclusión, no vino nadie a declarar y el expediente está ahí en veremos.

A.L. – Cuando usted dice que es clara la participación del poder político en estas investigaciones. Que esto genera que el expediente haya quedado en stand by en el Juzgado de Rivera. ¿A qué se refiere concretamente?

J.L. – Me refiero a personas muy importantes, a actores muy importantes desde el punto de vista político. Incluso hay fotos de encuentros de Ivo Da Rosa con estos actores políticos de primera línea.

A.L. – ¿Y se puede nombrar a alguno?

J.L. – No, no voy a nombrar a nadie, yo demasiado hice en este tema y demasiado me la jugué. Creo que acá cuando se habla de mafias organizadas, no es lo que hoy está pasando con el procesamiento de estos aduaneros y despachantes de Aduana de una propina o una coima de $50 a $1.000.

El gran contrabando es otra cosa. Es un contrabando de papeles, donde ingresan millones de dólares por día y lo que ha hecho el ministro Astori, de nombrar esta Comisión de Notables, nos parece un verdadero disparate.

Primero, es un reconocimiento de que el Director de Aduanas no ha hecho bien las cosas. Nos gustaría que Astori en lugar de poner una Comisión de Notables para estudiar los casos de corrupción en la Aduana, los pusieron en la Dirección Nacional de Casinos donde ahí están todos procesados y son del sector del ministro.

Porque hay cosas que nos gustaría saber, por ejemplo adónde fueron los 17 millones de dólares que faltaron del tema de los Casinos.

Yo creo que el tema de la Aduana ni en este gobierno ni en los anteriores —incluida la participación del Partido Nacional—, se han hecho las cosas como corresponde.

Acá la Aduana -que es la segunda oficina recaudadora del país- en lugar de jerarquizarla, lo que tratan es de demostrar es que es ineficiente y yo creo que en el fondo es para tratar de privatizar gran parte de la misma.

A.L. – ¿Sostiene que se está haciendo el «caldo de cultivo» para después proponer la privatización de la Aduana?

J.L. – Sí. Le cito un caso: en el año 2001 el actual Director de Aduanas, Luis Salvo denunció a un contador muy importante y conocido de esta repartición por las maniobras de sub facturación que venía operando.

El Director de Sumario aconseja inmediata la separación del cargo y denuncia penal de tres funcionarios: dos profesionales y otro administrativo. El Director de Jurídica aconseja lo mismo, el Fiscal de Aduanas el Dr. Viana también, sin embargo, en ese momento el Director Víctor Lissidini ordena archivar el expediente.

Yo realizo un pedido de informes y se reflota el expediente, luego roban gran parte del mismo.

El tema es que todos sabemos la forma cómo viene operando la parte de valoraciones de la Aduana y el enriquecimiento de algunos funcionarios desde hace muchísimos años. Estamos hablando de funcionarios de carrera que lo siguen haciendo a pesar del gobierno de turno.

Lo increíble de toda esta historia, es que este contador denunciado en el año 2001 ahora tiene un cargo de particular confianza, del director Salvo.

A.L. – ¿Usted tiene alguna explicación para eso?

J.L. – No sé. Lo que estoy diciendo, pasa. A veces la gente no tiene idea de lo qué se maneja en este país en mercadería de tránsito, que cuando están en nuestro país no pagan ningún tipo de impuesto porque tienen tres destinos: depósito Fiscal, depósito de la importadora o la Zona Franca.

Después, a veces salen los papeles y queda la mercadería. Es toda una operativa que cuando llega un contenedor al Puerto de Montevideo, los funcionarios de Aduanas lo que miran son los papeles, no pueden abrir el precinto.

Estamos hablando que ingresan cientos de contenedores diarios, ahí la pregunta es: ¿por qué hace 9 años por lo menos la Cámara de Industrias viene ofreciendo regalarle dos escáners a la Aduana y porqué no ha funcionado eso?

A.L. – ¿Cómo interpreta la caída del escáner en el Puerto de Montevideo?

J.L. – Lo rompieron. Es un tema muy complejo.

A.L. – ¿Cómo se arregla esto Senador? ¿Qué hay que hacer?

J.L. – Una de las cosas que hay que hacer, porque la ley vigente es la 13.318 del año 1964, es modernizar todo lo que tiene que ver con los aspectos jurídicos.

Creo que la Aduana tiene que ser un Servicio Descentralizado con un directorio de tres miembros y que no sea una dirección dependiente del Ministerio de Economía.

Después hay que preparar gente joven. En la Aduana se precisa una preparación especial y hoy en esta repartición hay uno de los mayores promedios de edad de toda la Administración Pública.

Y por último jerarquizarla y darle los recursos que corresponden. En el Interior no tienen vehículos, no tienen papel para el fax, etc. Cuando sale una mercadería en tránsito de una Zona Franca y tiene que cruzar la frontera, va acompañada por lo que se llama «un custodia» (que es un funcionario de Aduana). Ese funcionario gana $10.000 y tal vez el contenedor puede llevar una mercadería de entre U$S 200 a U$S 400.000. Es un tema muy complejo, en donde yo haría al revés; en vez de «pegarle palo» a la Aduana, preguntaría cómo se detiene esto, la jerarquizamos, la sacamos del edificio que comparte con la Prefectura, la modernizamos.

A.L. – Usted decía que es clara la participación del poder político en detener algunas investigaciones que tienen que ver con presuntos contrabandos o sub facturación de mercadería que entra al país. ¿Hay algún sector del poder político que lo apoya en las denuncias, que esté en la misma senda que usted?

J.L. – Yo le diría que en los 13 años ninguna persona, ni de mi partido ni de otros partidos. Ese tema es imposible tocarlo en la Cámara.

A.L. – Días pasados la senadora Lucía Topolansky, dijo que los procesados de la Aduana son la punta de un iceberg. Y además, sostuvo que hay que ver hasta dónde se llega con las invertigaciones

J.L. – Son declaraciones muy livianas. Es lo mismo que hace el Senador José Mujica, si él tiene denuncias de presuntas irregularidades tiene que dar la cara y presentarse a la Justicia, no mostrárselas al Presidente de la República.

Yo ahora -dentro de pocos minutos- voy a tener una denuncia muy pesada que es con relación a la Aduana y voy a ir a la Justicia como corresponde.

Soy un Legislador que tiene la obligación de ir de frente en este tema. No puedo estar deslindando. Parecería que no es lo correcto, que en lugar de haber hecho 20 y pico de denuncias penales que derivaron en 58 procesados con prisión, se las dé a los Presidentes de turno.

Para mí no ir a la Justicia es «lavarse las manos».

A.L. – Ahora va a recibir ese material, ¿todavía no se hizo de él?

J.L. – No pero sé de qué se trata.

A.L –¿Se puede adelantar algo?

J.L. – No. Pero es un tema pesado.

A.L. – Este material, ¿no se la va a entregar a la nueva Comisión?

J.L. – No. Voy a ir a la Justicia y voy a «dar la cara» como corresponde. Voy a denunciar y si realmente las autoridades tienen conocimiento de lo que voy a recibir, tiene que haber responsabilidades desde el punto de vista político.

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