«Nos enfocamos en emprendimientos jóvenes, dentro de los sectores dinámicos»

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El programa Emprender busca promover el desarrollo de emprendimientos que conjuguen una cadena de alto valor agregado, que se proyecten hacia el exterior y apunten a la innovación. Alejandro Minatta, coordinador del programa Emprender

Entrevista emitida el jueves 12/06/08 en Producción Nacional – 1410 AM LIBRE

En diálogo con Alejandro Landoni, el coordinador del programa Emprender, Alejandro Minatta, explicó las distintas formas de financiamiento y apoyo a la producción que promueve Emprender.

 

Alejandro Landoni – El Programa Emprender promueve la cultura emprendedora de alto valor agregado y busca aumentar el número y también la calidad de los nuevos emprendimientos. Están buscando emprendimientos que estén trabajando en sectores que ellos denominan dinámicos dentro de la economía uruguaya. Según sus promotores, este programa surgió de la necesidad de utilizar un enfoque interdisciplinario, haciendo énfasis en las complementariedades que se pueden conseguir al promover conjuntamente desde distintos factores la empresarialidad. Emprender es una iniciativa de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), el LATU, el FOMIN (Fondo Multilateral de Inversiones del Banco Interamericano de Desarrollo) y Prospéritas, que el año pasado logro capacitar a una centena de emprendedores en temas interesantes como desarrollo gerencial, planes de negocio, comercialización de tecnología y organización de emprendimientos dinámicos, entre otras cosas.

Es un gusto darle la bienvenida al contador Alejandro Minatta, el coordinador del programa. ¿Desde cuándo está funcionando este programa aquí en Uruguay?

Alejandro Minatta – Comenzó a mediados del año pasado, formalmente se aprobó en marzo y empezó su ejecución en mayo del 2007.

AL – Ustedes buscan desarrollar distintos emprendimientos dentro de lo que se llaman sectores dinámicos de la sociedad. ¿Cómo podría explicarnos mejor ese término?

AM – Básicamente nos enfocamos en emprendedores o emprendimientos jóvenes, que estén en lo que denominamos sectores dinámicos. Sector dinámico vienen a ser aquellos que apuntan al exterior, que tienen un valor agregado o un aporte de innovación importante, que tiene la capacidad de generar nuevos puestos de trabajo calificados, y que si bien el criterio no lo aclara en sí mismo, pueden ser tecnológicos o no.

La historia del Uruguay en las últimas décadas ha demostrado que los sectores más dinámicos a nivel local han sido los del software y tecnología. Obviamente que es un sector que nos importa, pero también cabe mencionar otros, algún caso tiene que ver con un apoyo que ya hemos brindado a empresas de artesanías. ¿Cómo es posible? Porque justamente hay empresas dinámicas de sectores tradicionales, que tienen en su modelo de gestión, en su diseño, en su propuesta de valor agregado esos diferenciales que nosotros estamos buscando, y que tienen gran capacidad de crecimiento además de su capacidad de internacionalización.

AL – ¿Cualquier persona que tiene una idea puede presentase en el programa Emprender?

AM – Definitivamente sí, nosotros lo que hacemos es originar, sensibilizar, mover el espíritu emprendedor en la población nacional, formar o fortalecer, capacitar y por último lo que viene a ser todas las actividades de incubación, tutoría, mentoría, para finalmente en la cuarta y última etapa que es el financiamiento.

Con respecto al primer punto, tenemos un concurso de ideas que el realizamos a fines del año pasado y ahora en las próximas semanas lo vamos a estar lanzando nuevamente. Lo que busca es que la gente que siempre estuvo dándole vueltas a alguna idea, pueda plasmarla en un papel. Con la inscripción, más allá de la calidad de la idea -que nosotros a priori no le hacemos un juicio de valor simplemente invitamos a que se inscriban-, automáticamente eso le permite participar de unos talleres, que permiten que esa idea incipiente que tenía en la mente la pueda escribir en un pequeño borrador. Eso es básicamente el objetivo del concurso ideas.

AL – Tienen distintos cursos de capacitación que son bien interesantes, como planes de negocio, gestión, comercialización, incluso temas vinculados a la propiedad intelectual y aquellos que quieren exportar, que es uno de los aspectos que ustedes toman en cuenta.

AM – Exacto. Nosotros en el tema de capacitación lo que tratamos es complementar las habilidades personales del emprendedor, dándole herramientas por llamarlas de alguna manera más duras, más formales, de forma que el emprendedor pueda ir desarrollando esas capacidades y complementándolas con lo que es la propia visión de negocio, así como tu mencionabas finanzas, comercial, marketing. De alguna manera se van complementado las capacidades personales con las capacidades o habilidades a desarrollar por el individuo, y finalmente conseguir el ecosistema a partir del apoyo de mentores, tutores y de instituciones que incuban.

AL – La parte de la incubación no la hacen ustedes sino que las hacen con instituciones asociadas…

AM – Exacto, cabe comentar que el  LATU  y CND ejecutan este proyecto FOMIN a través de instituciones colaboradoras, es decir que procurando la sostenibilidad, o sustentabilidad de este programa, lo que busca es apoyarse en instituciones que tienen trayectoria y que son especialistas en su rama. Algunos ejemplos son el caso de Semm, para la parte de sensibilización, la ORT, la Facultad de Ciencias Económicas, y algunas otras instituciones más en el tema de capacitación y en el tema incubación, Ingenio, Fundación Ricaldoni de la Facultad de Ingeniería, el Polo Tecnológico de Pando, Fundación Zona América, etc. Y la parte de financiamiento es Prospéritas Capital Partner la que está ejecutando la actividad.

AL – El tema de financiar emprendimientos innovadores o emprendimientos que estén a punto de dar un salto importante es bien difícil. ¿Cómo evalúan el riesgo de esos emprendimientos?

AM – Sin duda es uno de los desafíos más grandes que tiene el programa, de hecho cuando nosotros tratamos de posicionar el programa, además del nicho que acabamos de mencionar -desde emprendedores jóvenes o emprendedores dinámicos-, nuestro diferencial básicamente es que ejecutamos a través de estas instituciones colaboradoras, y por otro lado damos financiamiento. El financiamiento lo hacemos a través de instituciones especializadas que, si bien el emprendedor lo primero que mira es buscar dinero, el valor agregado además del dinero es el apoyo y know how en la gestión empresarial.

Con respecto al riesgo básicamente hay una cartera que se está construyendo que va a permitir que los fondos que hoy se disponen, actualmente la cartera esta compuesta por un U$S 1.100.000 capitalizado por el FOMIN, la CND e inversores privados a través de Prospéritas y se formó un comité de inversiones, donde todos los proyectos que llegan al subprograma uno, se analizan a partir de esta cartera a la que se quiere llegar, y se analizan las habilidades y capacidades del emprendedor como persona, que es lo fundamental de todo esto, el prototipo o diseño de su producto, que tenga para seguir evolucionando, o si el proyecto ya tiene algún andamiaje, si ya tiene alguna venta, ver cuál es el potencial de crecimiento que tiene en el futuro. Básicamente esos son los tres atributos fundamentales y que a partir de interacciones permanentes con el emprendedor se los puede llegar a financiar.

El financiamiento es entre U$S 20.000 y U$S 50.000, con un plazo máximo de 7 años, una tasa de interés del 10%, pero la diferencia es que sí al emprendedor le va mal no tiene que devolver el dinero, no tiene garantías prendarías, ni hipotecarias, ni personales. Se asume un riesgo como si fuéramos accionistas de la empresa, pero no lo somos. Y si al emprendedor le va bien, que es lo que nosotros deseamos, tiene la capacidad de devolver.

AL – Eso es bien interesante, a veces la gente tiene muchas expectativas, comienza un emprendimiento con muchísimo empuje, le va mal y no solo se quedo sin el emprendimiento sino que hay veces que la gente pierde la casa, pierde bienes y se queda en una situación horrible.

AM – El trasfondo de todo esto es la situación que vive el mercado financiero uruguayo, donde no hay un espacio para que este tipo de emprendedores o jóvenes de emprendimientos puedan acudir al financiamiento, por eso es que se genera este diferencial. Por otro lado lo que nosotros buscamos es que el emprendedor pueda pasar lo que técnicamente se denomina el Valle de la Muerte, que es cuando un emprendedor tiene una buena idea, buen equipo de trabajo, tiene un plan de ejecución muy interesante, arranca y después se asfixia, por decirlo de alguna manera, porque sus necesidades de capital no le permiten devolver o reparar los préstamos.

Entonces nosotros cobramos el 10%, si al emprendedor le va bien nosotros recuperamos el capital, pero también le damos esa flexibilidad que es que el emprendedor devuelve el dinero en base a una cuota como es normalmente, capital más intereses, pero tiene topes máximos en función de las ventas. Si al primer año el 3 % de las ventas es superior a la cuota que tiene que pagar, devuelve la cuota como estaba pactado; cuando la cuota es superior al 3% de sus ventas solo nos tiene que devolver por ese año el 3%, al próximo año pasa a un 5, un 6 hasta llegar a un 10 %. Eso lo que te permite es acompasar tu nivel de actividad con la cuota que tenés que devolverle al fondo Emprender.

AL – ¿Es fácil acceder a la información? A nosotros acá en Producción Nacional cuando le pedimos información de los emprendimientos a los subdirectores, y no tan específica como lo que ustedes necesitan, nos es muy difícil. ¿Ustedes cómo hacen? ¿Son proclives los empresarios uruguayos a dar información sobre sus empresas?

AM – Muchas gracias por la pregunta, parte de nuestro desafío es tratar de generar un ecosistema que influya en la cultura nacional, es decir un ecosistema donde las instituciones que participan en el Uruguay directa o indirectamente apoyando al emprendedurismo puedan a través de este programa interactuar no solamente entre ellos sino logrando la mayores sinergias posibles a favor del emprendedor. Actualmente las instituciones colaboradoras son Ingenio del LATU, la ORT, DESEM jóvenes emprendedores, Polo Tecnológico de Pando, Facultad de Química y Facultad de Ciencias Económicas y Administración de la Universidad de la República, Fundación Julio Ricaldoni de la Facultad de Ingeniería, Cámara Uruguaya de Tecnología de la Información (CUTI), Fundación Zona América, Empretec, y tenemos otras que también son parte del ecosistema que estamos construyendo, pero que consideramos participantes porque no tienen un rol tan protagónico como estas que acabo de mencionar.

AL – ¿Las cámaras empresariales se cuelgan en esta idea o no?

AM – Definitivamente que sí, nosotros hemos estado en conversaciones con las cámaras como la CUTI y alguna más, y seguramente la próximas semanas estaremos incorporando a una institución que es una cámara reconocida aquí en plaza.

AL – Yo le preguntaba si los emprendedores eran proclives a dar la información o no, me decías que es un desafío. La gente tiene miedo de contar lo que hacen y mucho más de mostrar los números, ¿tiene miedo que le roben las ideas?

AM – Sí, el punto es muy válido, es una de las cosas en las que tratamos de influir más es en la cabeza de los emprendedores, porque si no comparten las ideas, si no comparten sus proyectos es muy difícil generar atractividad. En Estado Unidos donde en teoría hay un ámbito mucho más acabado, mucho más fuerte, un entorno más fértil para este tipo de cosas, está demostrado que para este tipo de cosas los emprendedores necesitan tener 48 entrevistas, 48 contactos con futuros apoyos, antes de recibir el primer financiamiento. Eso nos demuestra que si uno no puede generar la atractividad, ya sea a los clientes, a los proveedores, a quien lo financia, etcétera, es muy difícil que el emprendedor logre el objetivo.

AL – 48 contactos hay que tener antes que alguien le lleve el apunte, lo ayude en algo, ya sea en financiación o en otro tipo de cosas…

AM – Profundizando en esta mística que se genera, las claves del éxito de un emprendedor está en su capacidad de implementación, no está tanto en ideas, sino en su capacidad de ejecución, en su capacidad de tener un modelo de gestión, capacidad de visionar y de actuar en consecuencia, en el día a día con un camino ordenado, serio y profundo.

Conclusión: si nos preguntamos todos tenemos ideas generalmente, puede ser más dinámica, mas revolucionaria o menos, pero el punto es que es quien se remanga, quien pone empeño, busca recursos para que eso suceda.

AL – Ustedes abordan un enfoque interdisciplinario y hacen énfasis en las complementariedades que se pueden conseguir al promover conjuntamente distintos sectores o factores de la empresarialidad. ¿Cómo podrías explicarme mejor ese tema?

AM – Lo que está diciendo es que todas estas instituciones están apostando a un proyecto en común, todas estas instituciones que hemos mencionado junto con las ejecutoras, están mirando un futuro común. Ese futuro común es a través de las sinergias y de las complementariedades.

Supongamos que hay un ingeniero de la Facultad de Ingeniería que tiene un proyecto, la Facultad de Ingeniería a través de la Fundación Ricaldoni lo puede ayudar a prototipar, pero hoy por hoy las capacidades de esta Fundación están siendo reducidas desde el punto de vista de la capacitación, bueno, acude a la Facultad de Ciencias Económicas de  la Universidad de la República para que le complemente a través de capacitaciones, una mentoría empresarial y de gestión, inclusive puede ir a otras instituciones de capacitación para que profundice alguno de estos aspectos, y finalmente, si esto sigue evolucionando y siempre mirándolo como un proceso virtuoso, puede llegar a un Polo Tecnológico de Pando a incubarse o si fuera de software a Ingenio. Esto no quiere decir que los emprendedores tengan que distribuir en todo ese círculo, originarse, formarse, fortalecerse y financiarse, puede entrar en algunos de estos capítulos y seguir la cadena o no.

AL – En Uruguay las empresas son poco innovadoras, los porcentajes de innovación son muy pobres con respecto a otros países de la región. ¿Hay una masa crítica, hay una cantidad suficiente de empresarios que participan de estos programas? A mí me llamó la atención que ustedes ya hayan capacitado a 100 personas, solamente en el primer año.

AM – Nosotros lo que vemos y apostamos es a la evolución de la economía nacional en el futuro, las capacidades están, lo que no hay o está parcialmente desarrollado son este micro entorno donde el emprendedor o joven empresario puedan acudir para recibir el apoyo. Sin duda cuando nosotros hablamos de innovación no estamos pensando en innovaciones radicales, en innovaciones que antes no existían sino que puede ser en el modelo del negocio, en el diseño del producto, en el canal en el que se va a focalizar. También es parte del desafío desmitificar lo que quiere decir innovación.

Por más información: www.emprender.com.uy y www.fondoemprender.com.uy.

 

Desgrabación: Mariale Perlini.

Edición: Lic. Cecilia Álvarez.

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