Zonamerica lanza un Centro de Capacitación en Jacksonville

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El centro estará destinado a formar a futuros trabajadores de la zona franca. Ofrecerá formación en idiomas y «entrenamiento» en trabajo en empresas globales.

Con Fernando Castellanos, Director Ejecutivo de la Fundación Zonamerica

Entrevista emitida el miércoles 1º/04/09 en Producción Nacional — 1410 AM LIBRE

Zonamerica se apresta a inaugurar un nuevo Centro de Capacitación en Jacksonville; una iniciativa para promover formación académica específica para incorporarse en empresas que ya están instaladas en esta Zona Franca. En un edificio que tiene 600 m2 y que fue concebido para este fin, se van a brindar cursos propios, cursos de terceros y también servicios.

Según informó el vicepresidente de Zonamerica, economista Isidoro Odara, hay 7.600 personas que están trabajando en esta Zona Franca y a su vez están procesando algunas reformas para ampliar las instalaciones. Este nuevo Centro de Capacitación comenzará a funcionar después de Turismo, cuando empieza el primer curso en la antigua Escuela Agrícola Jackson, —lo que le hizo decir a Fernando Castellanos, director ejecutivo de Zonamerica, que se está rescatando la raíz educativa que tiene este lugar para proyectarla hacia los nuevos trabajos de la sociedad del conocimiento.

“Antes la vieja escuela enseñaba los oficios que desde la tierra movían al país, hoy el Centro de Capacitación ofrece las herramientas para mover al mundo”, dijo Castellanos.

Alejandro Landoni — ¿Qué es la Fundación Zonamerica?

Fernando Castellanos — Es una organización sin fines de lucro, como lo indica la primera parte de su nombre, que fue creada por el Presidente de Zonamerica, el Contador Orlando Dovat, con su familia y con el apoyo de la empresa. Es una organización sin fines de lucro impulsada desde una organización empresarial que también le da su nombre, —por eso se llama Fundación Zonamerica—, y tiene como principal patrocinador a esta empresa que es el Parque de Negocios de Tecnología de Zonamerica. La definimos como una organización de desarrollo con cultura empresarial, lo que se conoce como una fundación de origen corporativo.

A.L. — ¿Cuáles son los objetivos que persigue?

F.C. — La Fundación fue creada hace aproximadamente siete años con la idea de contribuir, aunque fuera humildemente, al desarrollo de la sociedad uruguaya, a través de distintos tipos de actividades que tuvieran como eje central el uso de conocimiento. Es decir, aplicando o fomentando la educación, realizando actividades de capacitación, apoyando iniciativas en el área científica y también de desarrollos tecnológicos.

A partir de eso, la Fundación se organizó para trabajar en dos grandes frentes; uno orientado al sistema de Educación Terciaria y Universitaria y el Sistema Nacional de Innovación —o sea, que también comprende los Centros de Investigación y demás—, con un énfasis en particular en el campo de las Ciencias de la Vida (Biotecnología, Tecnología Médica, Farmacéutica) y el otro gran frente de trabajo está orientado al entorno inmediato de Zonamerica que está ubicada en la intersección de las Rutas 8 y 102, o sea bien en el vértice noreste del departamento de Montevideo, en una zona suburbana rural de transición (una zona periurbana); y el borde, las zonas más cercanas del departamento de Canelones. Ahí se han desarrollado una gran cantidad de actividades y proyectos de perfil social, de desarrollo comunitario, de promoción humana y del medioambiente.

A.L. — Se puede decir que con 7.600 personas trabajando dentro de la Zona Franca, es una ciudad entera. De hecho esta Escuela Agrícola de Jackson se transformó en Jacksonville, un lugar donde Zonamerica había puesto muchas expectativas en crear un proyecto de desarrollo, el proyecto Jacksonville, que la Intendencia de Montevideo no permitió concretar.

Ya pasaron tres años desde que se conoció la noticia del rechazo del proyecto. Querían hacer una urbanización capaz de albergar a 20.000 personas. Iba a tener un centro comercial, un campus, un hotel de lujo, además de un lago artificial, un teatro al aire libre y un complejo cultural. Se hablaba de una inversión de unos US$ 480:000.000, capaces de generar 6.300 empleos. Sin embargo, la Intendencia rechazó el proyecto. Consideró que el mismo se iba a establecer en un área de uso agrícola y que había que cambiar incluso el uso del suelo.

¿Después de ese rechazo Zonamerica no intentó seguir adelante con esa idea reformulándola?

F.C. — Yo no soy la persona más indicada para informar sobre ese proyecto, aunque puedo contarles algunas cosas que conocemos de la información interna que manejamos e información que también se hace pública. El proyecto Jacksonville ya debe sumar entre siete u ocho años, de trámite también, y se sigue adelante dado que la Intendencia ha autorizado algunos componentes del proyecto. Esto ha permitido hacer algunas inversiones y mejoras, generando servicios tanto para Zonamerica, para los trabajadores que están en el parque, como para las empresas que están en Zonamerica como también para el entorno.

De esa manera, hoy en Jacksonville hay una Plaza de Comidas; hay una Clínica Médica con una Emergencia Móvil que también atiende a otros afiliados que viven en la zona en general (no solamente en Zona Franca); funciona un taller de Mecánica ligera para autos; funciona una Farmacia; una Bizcochería; un Gimnasio y se está terminando de construir un Hotel, que es una inversión del Hotel Regency de Carrasco y otros inversores. Es un Hotel de 50 habitaciones, categoría 4 estrellas, con Sala de Convenciones.

O sea, que poco a poco se han ido generando avances en el proyecto, aunque la Intendencia todavía no autoriza el mayor proyecto que es el desarrollo de tipo urbanístico. Esa zona ya dejó de ser de uso rural desde hace décadas, en la zona hay grandes baldíos rurales y los propios productores que están quedando ya no saben cómo defenderse del avance de la ciudad que tiene sus características: sus cosas buenas pero también cosas negativas, (inseguridad, robos constantes, daños a la propiedad y a la producción).

Estamos hablando de muy pequeños productores que generalmente trabajan a una escala de supervivencia o con producción a escala familiar para mantenerse, como autoempleo. En particular el área Jacksonville coincide con los predios de la antigua Escuela Agrícola Jackson que cerró definitivamente —al igual que la Casa de Formación Salesiana—, en los primeros años de la década del 80’. O sea, que estamos hablando de que hace ya más de 25 años que esos campos quedaron totalmente sin utilizar.

A.L. — En este momento el Anillo Perimetral pasa cerca, no sé si incluso no pasa por alguna de las tierras que ustedes tenían para este proyecto.

F.C. — Sí, hay un tramo de aproximadamente 3 kilómetros que pasa por dentro de estos campos. Jacksonville, o Altenik SA que es la propietaria, donó al Ministerio de Transporte y Obras Públicas algo más de 20 hectáreas para el trazado de la ruta, para facilitar que la obra se concretara rápidamente.

A.L. — ¿Qué necesidad detectaron para crear este espacio específico como Centro de Capacitación?

F.C. — En Zonamerica funcionan unas 220 empresas y trabajan alrededor de 7.600 personas. Entre esas empresas de las cuales la gran mayoría son de origen extranjero, hay muchos rubros; diversidad de sectores de actividad y en muchos de ellos necesitan personal para el cual no hay gente preparada en el mercado, o porque no coincide exactamente con carreras universitarias o con la oferta de capacitación que hay ahora en plaza; o bien necesitan un personal con una formación intermedia, (por ejemplo, en el área de Informática), que se puede encontrar en las carreras universitarias, pero recién después de cursar dos o tres años de una carrera como puede ser Ingeniería o Analista Programador.

Nosotros estamos buscando generar cursos cortos que permitan que la gente adquiera una preparación básica suficiente para acceder a un puesto de trabajo de este tipo, o quedar por lo menos, “muy adelante en la fila” en un proceso de selección, y que al momento de empezar a trabajar se pueda desempeñar con solvencia y después seguir estudiando, seguir formándose y que la empresa también le dé su propia capacitación con su propio sistema, procedimientos y formas de trabajo.

También ha sucedido que han llegado empresas que nos sorprenden. —ésto pasa varias veces al año felizmente—; que una vez que deciden instalarse en Uruguay, Montevideo, en Zonamerica en particular; dicen: “Vamos a necesitar 30 personas que sepan ‘tal’ tipo de cosas”; o “Necesitamos 50 personas que hablen fluidamente ‘tal’ idioma”; o, como ahora, que está en marcha el proceso de instalación de una empresa que contrató 200 personas para trabajar en áreas de Atención al Cliente, de Asesoramiento, de Administración, Consultoría, etc.

Ese tipo de demandas que plantea una empresa extranjera que viene a instalarse al Uruguay, —para lo cual no estamos acostumbrados, o no lo vemos comúnmente en plaza—; a nosotros nos impulsa a ayudar a preparar gente y también tener una Base de Datos de gente que haya hecho alguna capacitación mínima de acuerdo a los perfiles que estas empresas piden generalmente para que se puedan presentar rápidamente. De esta forma el Departamento Comercial de Zonamerica, puede decir: “Usted necesita contratar personal, bueno aquí tengo una Base de Datos con 50 o 100 curriculums de personas que cursaron en los últimos seis meses o en el último año propuestas de capacitación hechas por la Fundación, y que están a disposición para que ustedes los analicen, entrevisten a los que quieran y contraten gente rápidamente”.

A.L. — Más allá de los cursos particulares que cada empresa tenga la necesidad de hacer y que van a hacer en este Centro de Capacitación, ¿el curso básico en qué va a consistir? ¿Cuáles son esos elementos comunes para aquellas empresas que trabajan allí?

F.C. — Nosotros concebimos el Centro de Capacitación como una plataforma educativa, como una base que se compone de infraestructura apropiada de buena calidad, con los servicios necesarios como para desarrollar diferente tipo de actividades.

Tenemos por un lado estos cursos propios de la Fundación; cursos que vamos a hacer en alianza o en conjunto con otras organizaciones que pueden ser universidades o institutos universitarios, otras entidades de capacitación similares a la Fundación, ya sea del país o del exterior. Y también se van a ofrecer facilidades para que las empresas desarrollen allí sus propias capacitaciones. O sea, que encuentren un salón con todo equipado, con los servicios de apoyo que necesiten para desarrollar.

Respecto a los cursos propios de la Fundación, nosotros empezamos por un curso diseñado especialmente para ésto que se denomina “Trabajar en empresas globales”. Esto comprende no solamente una materia técnica específica de acuerdo a la oportunidad que detectamos, sino también una preparación en inglés para mejorar rápidamente el nivel que tenga la persona; orientado fundamentalmente a la comunicación oral y escrita en régimen intensivo de muchas horas de práctica, con docentes que hablan como lengua nativa el inglés y que incluso provengan de diferentes países para poder manejar diferentes pronunciaciones y giros del lenguaje.

En particular incorporamos una serie de asignaturas y talleres que tienen que ver con la formación personal para trabajar en empresas medianas y grandes, que tienen presencia en varios países; que tienen otra lógica de trabajo; que tienen una visión global del mundo y en la cual en general hay bastante gente trabajando. Apuntamos en primer lugar a darle un panorama a los alumnos acerca de qué buscan estas empresas y cuáles son los cambios que se están dando en el mundo en la forma de trabajo de estas empresas, que si bien tienen una base en Uruguay, la Casa Matriz puede estar del otro lado del mundo, pueden estar trabajando online tanto por el correo electrónico como por teléfono, con gente que está a miles de kilómetros de distancia y simplemente levanta un teléfono, y se están comunicando con un colega que habla en un idioma totalmente diferente al nuestro, que vive otra realidad, que está inmerso en un ambiente de trabajo muy distinto al que estamos hoy en día.

A.L. — La globalización.

F.C. — Exactamente. Estas son manifestaciones de la globalización actual. Entonces, incorporamos paneles con gente de distintas empresas para que directamente, en primera persona, ellos cuenten cuáles son las características, el ambiente y el perfil de gente que buscan. Incorporamos talleres de formación personal en lo que tiene que ver con trabajo en equipo; comunicación eficaz; manejo el tiempo, etc.

También incorporamos algunas charlas para presentar cuál es la situación del mundo actual; cuál es la complejidad del mundo y cómo influye sobre la actividad de una empresa que está aquí en un rincón de Sudamérica tratando de trabajar para el resto del planeta.

Hasta hace 5 o 10 años atrás uno pensaba que la suerte de una empresa dependía solamente de las políticas de los gobiernos y de la economía en general. Hoy en día nos damos cuenta que además de eso, la suerte de una empresa depende de los diálogos interculturales entre diferentes civilizaciones que hay en nuestro mundo, que depende de regulaciones y de otras formas de diplomacia —no solamente la política como tal, sino la diplomacia económica— ; que depende hasta del cambio climático por ejemplo. Entonces, hay que dar un panorama abierto, amplio y general sobre todo a los muchachos jóvenes para que entiendan que la suerte de la empresa en la que van a estar depende de muchas cosas.

Además de eso, hemos incorporado, — que es “la estrella” de ese módulo básico general—, un juego de simulación que permite a los estudiantes comprender en 4 horas cómo interactúan todos los sectores dentro de una empresa en el resultado final. Es decir, que no solamente la suerte de una empresa depende del Departamento de Ventas, (que usualmente tratan de ser “la estrella”, o parece que fueran el eslabón fundamental de la empresa), sino que también es importante el Departamento de Producción, el Departamento de Administración y todos interactúan y contribuyen al buen desempeño general de la empresa. De esa forma la gente ya puede “pararse en la cancha” con una visión completa del lugar donde va a trabajar.

A.L. — El curso “Trabajar en Empresas Globales” empieza el próximo 16 de abril y dura 4 meses. ¿Quiénes se pueden anotar y qué costo tiene?

F.C. — El 16 de abril está empezando el curso dirigido al sector financiero, donde la particularidad está en que la materia técnica específica se denomina “Instrumentos financieros y mercado de capitales”, y está específicamente enfocado a dar un panorama general de los diferentes instrumentos financieros como bonos, acciones, obligaciones negociables; diferentes tipos de papeles y diferentes formas de funcionamiento del Mercado de Valores en el mundo en general; cómo interrelacionan los países y las Bolsas de Valores, y en particular en nuestro país.

El inglés va a estar relacionado íntegramente sobre este contenido financiero, o sea que va a trabajar sobre el mismo contenido teórico. Este curso está dirigido a gente que ya tenga Secundaria completa o esté por finalizar, porque es un requisito que las empresas van a pedir después. Van a buscar gente que por lo menos tenga sexto año completo de Secundaria que ya pueden estar estudiando a nivel terciario o universitario, y esta oportunidad les sirve para generarse un empleo y a su vez eso ayude y potencie la carrera que están cursando, y que tengan un nivel de Informática correspondiente a Operador PC. Esos son los requisitos que estamos pidiendo y además que tenga conocimiento de inglés básico.

A.L. — ¿Qué costo tienen estos cursos?

F.C. — Los precios son promocionales, muy accesibles y competitivos para todo lo que incluyen, pero francamente no tengo el número exacto ahora.

A.L. — ¿Cuál es el futuro del Centro de Capacitación de Jacksonville? ¿Se puede transformar en un Instituto o en una Universidad?

F.C. — Estamos pensando en que se desarrolle como plataforma educativa, porque la vocación es generar el espacio donde haya muchas instituciones educativas ofreciendo sus propias propuestas de formación académica. La Fundación no tiene vocación de convertirse ella misma en una institución universitaria o similar, sino que estamos facilitando y sembrando la semilla para que vengan otros a desarrollar su propia actividad en la cual serán especialistas.

Soñamos con que aquí pueda haber, en un futuro tal vez no muy lejano, alguna Universidad extranjera que empiece a ofrecer programas de formación, o por ejemplo que esto sirva como una base o como un muy buen ambiente para desarrollar actividad de educación a distancia. Eso ya lo estamos conversando y analizando con Universidades por ejemplo de Estados Unidos y de Europa, para que aquí estén las aulas, las estructuras y las telecomunicaciones para que la gente pueda cómodamente asistir a una clase que en realidad, la está dando un docente en un salón al otro lado del mundo, una oferta complementaria a la que ya existe hoy en plaza.

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