Direccionar inversiones con contrapartida de aportes en infraestructura

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Las líneas de acción del candidato Ney Castillo (PC) son reordenar la zona rural y potenciar el rubro servicios para promover a Montevideo como un centro logístico.

Ing. Martín Aguirrezabala, asesor de Ney Castillo

 

El espíritu de este ciclo es brindar un espacio específico para las propuestas del Montevideo Productivo, por eso no entrevistamos a los candidatos a intendente sino a los asesores de los mismos, para que puedan hablar específicamente de las propuestas concretas este eje central que nos interesa.

Para conocer las propuestas del candidato Ney Castillo conversamos con el ingeniero agrónomo Martín Aguirrezabala, asesor del candidato colorado. Aguirrezabala fue subsecretario y ministro de Ganadería durante la presidencia de Jorge Batlle, era militante de la Lista 15 pero para las elecciones presidenciales del año pasado presentó su lista propia llamada “Acá y ahora”. En el plano privado tiene empresas vinculadas a la forestación y a los negocios ganaderos, e incluso tiene una consultoría sobre agronegocios.

Alejandro Landoni — El 64% del área de Montevideo es rural y allí están asentadas unas 1.500 explotaciones agrícolas, donde viven 83.000 personas.

Martín Aguirrezabala — Exacto. El área rural de Montevideo tiene un eje principalísimo en cuanto a producción hortícola, parte de la producción frutícola está en algunas áreas de Montevideo y además es un área de residencia y de vida especial.

El Montevideo rural es de una ruralidad muy compleja; no es la ruralidad de Cerro Largo o de Tacuarembó; es la ruralidad de un sector que vive en constante transición y solapado con la ciudad, el área suburbana y área urbana; por tanto también vive “jaqueado” por problemas de la ciudad y su cercanía y por la expansión de los polos logísticos, de la industria hacia el campo, etc. y que además vive en zonas con un fuerte valor inmobiliario, que hace que la producción agropecuaria en general esté compitiendo con el uso de la tierra para otras cosas.

Ahí surgen una serie de particularidades.

A.L. — Desde lo logístico, la industria, hasta los propios asentamientos.

M.A. — Exacto. Por eso digo que tiene los problemas propios de la cercanía con la ciudad, del advenimiento de nuevos asentamientos (regulares o irregulares); de urbanizaciones, etc.

Si miramos Montevideo y vamos por la ruta Montevideo rural tenemos distintas zonas. Viven una vida muy particular. Yo viví en Montevideo rural en mi infancia y mi primera adolescencia.

A.L. — ¿En dónde?

M.A. — En Melilla; al lado de la terminal de Ancap de Millán y Lecoq.

Hay una cercanía de lo rural con lo urbano: los gurises andan a caballo, agarran una manzana o una pera y esas cosas también generan sus problemas. Tienen una problemática particular. Montevideo, además por la cercanía a la ciudad tiene problemas de seguridad muy fuertes e importantes pero también tiene los problemas de la producción granjera en sí misma.

Hay una producción hortícola de hoja fuerte en el eje de la Ruta 1 —un eje que hoy se está invadiendo de alguna manera, de un polo logístico importante—; después al oeste de la Ruta 5 y alrededor de la Ruta 5 también, tenemos una zona frutícola por excelencia (hay viñedos, manzanas, duraznos) y explotaciones familiares pero de relativo fuste; con una capacidad comercial importante, algunos con packing y otros sin packing.

Después está la zona al este de la Ruta 5 que abarca todo lo que es la salida por Instrucciones, Ruta 6, Ruta 7; toda la zona de Peñarol, Manga, que ya son zonas más complejas, con una producción menos comercial, con zonas un poco más deterioradas desde el punto de vista de los suelos, etc.

A.L. — ¿A nivel de Montevideo rural el traslado por ejemplo del Mercado Modelo ayuda a todo este entramado?

M.A. — Yo dividiría el tema del Montevideo rural primero en el área realmente productiva —que es lo que de alguna manera interesa en este programa—; y en lo que es la interacción de la ciudad con la nueva ruralidad.

Por un lado, en cuanto a la actividad productiva creo que a Montevideo le está faltando lo que le está faltando en general a la granja: un fuerte impulso productivo con un modelo de desarrollo diferente del que ha tenido hasta ahora. Esto se intentó impulsar desde el Predec en su momento con la reconversión y que en la fruticultura tuvo su éxito — no lo tuvo por lo menos en términos relativos en la horticultura—; y creo que eso implica un plan para incorporar el riego en buena parte de Montevideo.

Montevideo tiene problemas de agua en distintas zonas; tiene dificultades para el acumulamiento de agua y tiene problemas de contaminación de algunas napas porque es una ciudad muy grande. Allí hay cosas para hacer y un plan de desarrollo puede hacerse perfectamente desde el punto de vista departamental, pero sobre todo en el Mercado Modelo hay una gran oportunidad porque la granja potencialmente exportadora del Uruguay, —que puede ser un motor muy grande de la economía—; necesita centrales de recibo, de clasificación y por lo tanto, de canalización hacia el mercado.

Lo que tenemos es un mercado en el cual cada cual viene con su producción, o los acopiadores con su producción y la venden o reparten… la que no va por las grandes superficies. Todo lo que es empaque y la clasificación se hace por fuera.

Creo que ahí se perdió una gran oportunidad cuando el incendio del mercado, de haber hecho no sólo potencialmente el traslado del mercado, —que puede ser o no—; pero sí efectivamente la transformación del mercado en un instrumento más poderoso de apoyo al productor y también de mejora a toda la capacidad logística.

Cuando se habla de que hay que abaratar las frutas y las verduras, la mejor manera de hacerlo es tener excedentes exportables, pero para tener excedentes exportables también hay que tener una capacidad de captar producciones de distintos productores; clasificarla de modo de estandarizarla y poder exportar de una forma más o menos ordenada y organizada.

Eso que existe en otros lugares del mundo, en el Uruguay no existe y en el Mercado Modelo creo que nos perdimos una oportunidad muy interesante de hacerlo.

Recuerdo que en ese momento estaba el ingeniero Notaro al frente del Predec y estaba Spinoglio al frente del Mercado Modelo y se le ofreció parte de los fondos del Prede para la ejecución de una central de recibo y clasificación que es un elemento importantísimo para toda la producción hortícola y frutícola especialmente.

A.L. — El programa que tiene el candidato Ney Castillo dice: “Es necesario que la intendencia —como lo supo hacer en el pasado—, vuelva a liderar la construcción de un futuro mejor para la ciudad y para sus habitantes. Nuestra propuesta se basa en seis grandes líneas de acción: el Montevideo inteligente innovador; el Montevideo como centro logístico regional, el Montevideo polo industrial del país, Montevideo ciudad turística, el tema de la movilidad urbana y también el Montevideo verde, cultural y deportivo”.

En el caso concreto de Montevideo como centro logístico regional — que es un tema que se ha venido trabajando mucho ya que Uruguay se está posicionando como un hub regional: ¿cuál es la propuesta que tienen para este sector?

M.A. — Montevideo es — y puede ser aún mucho más—, el puerto de salida de toda la región desde Mato Grosso do Sul, de Paraguay, de Bolivia a través de Nueva Palmira y reencauzándose hacia allí con toda la parte de producción de celulosa con la producción agrícola.

Montevideo tiene como puerto un rol regional indispensable no sólo para Uruguay sino para la región y detrás de eso hay una capacidad de dar trabajo de alto nivel a una cantidad de montevideanos.Trabajo de alto nivel en tareas logísticas, comerciales y de inteligencia que tienen que ver con todas esas cosas.

Montevideo requiere cosas que tienen que ver con lo departamental y cosas que tienen que ver con lo nacional porque por ejemplo, toda la parte de profundización del puerto no pertenece al ámbito departamental. Sin embargo en el conjunto, Montevideo debe de ser un gran “prestador” de servicios para ese nodo logístico que representa Montevideo en el Mercosur y en el Río de la Plata.

Por lo tanto, eso significa también una serie de aspectos que tienen que ver con lo logístico; que tienen que ver con la localización de hotelería; la localización de un gran centro de convenciones en Montevideo. Toda el área de los servicios que tiene que ver con el turismo, con la producción de eventos es muy importante en este contexto. Entonces, hay una propuesta muy fuerte de crear un polo, un centro desde el punto de vista de la captación de convenciones y eventos. Es algo bastante extraño que Uruguay no lo tenga.

Desde el punto de vista del mercado del que hablábamos recién, creo que también existen posibilidades muy importantes de transformarse en un nexo entre el puerto y el aeropuerto para salidas desde la región con mercaderías predecibles.

A.L. — Ustedes proponen crear un polo industrial en la ciudad; Montevideo tiene un polo industrial que es el Polo Industrial del Cerro. Ustedes están pensando en una inversión privada en un lugar preestablecido por la Intendencia.

M.A. — Seguro. Antes le hablaba de la expansión logística que tiene Montevideo hacia la Ruta 1 (oeste); esa zona está hecha prácticamente sobre la costa. En esa zona sería fantástico tener una actividad recreativa y residencial y de repente tiene zonas hacia la Ruta 6 o 7 que tienen muy buenos servicios, que tienen muy buena conexión con el puerto desde el punto de vista de la red ferroviaria, están más cerca de gente que necesita trabajar y sin embargo, la expansión se ha venido dando hacia el otro lado.

Lo que pensamos es que Montevideo requiere instrumentos orientativos desde el punto de vista del ordenamiento territorial, así como se hizo con zonas que se han resguardado de la actividad residencial o de la construcción de edificios como es la zona de Melilla, que se ha resguardado para lo rural; hay otras zonas que quizás es mejor que se resguarden para lo logístico y hay otras que es mejor que se resguarden como zonas residenciales. De hecho la ciudad se viene extendiendo residencialmente hacia el este y hacia el oeste se viene extendiendo de otra forma.

Quizás un plan maestro debiera de organizarla de otra forma.

Montevideo es una ciudad industrial relevante, que tiene relativamente desparramada su actividad industrial, y por lo tanto, sus demandas desde el punto de vista de la eliminación de residuos, de la propia limpieza, de la propia demanda de energía, en lugar de estar relativamente concentrada. Cuando se habla del Polo Tecnológico del Cerro es una situación muy restringida.

A.L. — ¿Restringida de espacio?

M.A. — De espacio y quizás también… Muchas veces en nuestro trabajo hemos pensado que habría que lanzar por ejemplo para el Cerro y para algunas zonas de Montevideo, grandes concursos de ideas, porque Uruguay en su época lo hizo. El parque Batlle es fruto de eso; el estadio Centenario; la rambla… grandes proyectos de desarrollo urbano que tienen que ver con la utilización general del espacio.

Debiéramos concentrar actividades industriales en algunas zonas y reservar otras zonas (por lo menos desde el punto de vista de la orientación) a otro tipo de actividades.

A.L. — ¿Qué tipo de industria están pensando para este centro industrial?

M.A. — Uruguay tiene una fuerte vocación por un lado de lo agroindustrial y en las industrias de la inteligencia. Un polo industrial muy fuerte es Zonamerica.

Imaginarse que se pueden establecer polos de desarrollo de esa naturaleza en distintos lugares de Montevideo me parece que es un tema relevante.

También tiene que ver con la utilización de los espacios residenciales; con la eventualidad de un desarrollo como por ejemplo el de Jacksonville o cosas de este tipo. No como “guetos”; nosotros no lo consideramos así, pero sí como posibilidades de desarrollo muy fuertes de zonas que no tienen esos desarrollos y que además pueden beneficiar muy fuertemente a las zonas aledañas “contagiando” progreso.

Creo que Montevideo todavía tiene un debe muy grande con la gente que vive en condiciones más difíciles y todo lo que sea desarrollo de polos industriales, desarrollo tecnológico o desarrollo de pueblos urbanísticos, debería tener en cuenta al mismo tiempo el acercamiento con el entorno y el desarrollo de infraestructura para el entorno, porque no vamos a poder tener una sociedad integrada en la cual todos tengamos las mismas oportunidades si esas situaciones de gente que se va marginando, no puede recibir la misma educación que pueden recibir sus hijos o los míos.

Para eso hay que desarrollar infraestructura. Para eso hay que pedirle o exigirle en los pliegos de condiciones para instalar un parque industrial o un polo de desarrollo tecnológico también aportes a la comunidad que de alguna forma interactúe y permita la integración de toda la sociedad.

A.L. — ¿Qué tipo de aportes?

M.A. — El desarrollo de la infraestructura en cuanto a saneamiento por ejemplo.

A.L. — ¿Direccionar la inversión?

M.A. — En vez de decir: “No, Jacksonville no”, podemos decir “Jacksonville sí si Jacksonville desarrolla…” o licitar la posibilidad de un desarrollo de esa naturaleza en función de aportes a la comunidad de índole de saneamiento, de infraestructura, de educación. ¿Cuántas escuelas de tiempo completo hacen falta hacer en Uruguay y cuántas hacen falta hacer en Montevideo y en los suburbios de Montevideo? ¿Cuántas cosas son necesarias hacer para lograr un desarrollo integrado y moderno de la sociedad?

A.L. — ¿Cómo se captarían esos inversores internacionales? ¿Se les daría la capacidad de no pagar los impuestos o la contribución o se les haría algún tipo de exoneración puntual?

M.A. — Tiene formas de direccionamiento de la exoneraciones fiscales hacia cosas que tienen quizás mucho más impacto sobre la vida de los montevideanos que recibir los impuestos y gastarlos en la burocracia municipal. Si puede permitirse crear algo nuevo que genera trabajo; que genera actividad y que genera más líneas de ómnibus para que la gente concurra; tiene que generarle vías de comunicación apropiadas.

Hay ciudades en el mundo que han nacido diseñadas como Brasilia.

A.L. — Son las menos.

M.A. — Sí, pero también hay ciudades que se han sabido rediseñar.

A.L. — ¿La idea sería traer inversiones en base a exoneraciones de tributos?

M.A. — En algunos casos sí, pero también hay otro tipo de acciones que tiene el municipio en el propio ordenamiento, porque en el propio ordenamiento se generan negocios.

A.L. — ¿Cómo es eso?

M.A. — Si genera una infraestructura determinada, por ejemplo, de comunicaciones para comunicarse más rápido con el mundo y la pone en un lugar determinado, genera potencialidad de hacer negocios en materia de telecomunicaciones que no puede hacer en otro lado.

A.L. — ¿Quién haría esas inversiones?

M.A. — Esas inversiones hay que hacerlas desde el punto de vista privado. Lo que sí se tiene es la capacidad de direccionarla y decirle: “Acá vamos a hacer esto y se van a generar las líneas de tensión que correspondan y los servicios de telecomunicación que correspondan”. Eso está hecho en Zonamerica.

Cuando genera un puerto o amplía una playa de contenedores como se está haciendo hoy en el puerto o como se hizo en Zonamerica en gobiernos anteriores y se han hecho múltiples cosas… a veces pequeñas exoneraciones o facilitar que se concentre en determinado lugar un conjunto de inversiones permite ahorrar muchísimo dinero para quien invierte en ello.

Montevideo ya tiene naturalmente esa capacidad de centro logístico, esa naturaleza de centro logístico de la que usted hablaba. Lo que hay que hacer es potenciarla y ese 64% de territorio que no es urbano, genera una posibilidad de expansión ordenada que es una gran oportunidad para Montevideo.

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