«País de escala humana»

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Buscando desarrollar una política de Estado para este sector, desde el Ministerio de Turismo se impulsó la creación del Plan Nacional de Turismo Sostenible.

Cristian Pos y Rosana Montequín, Ministerio de Turismo

El año pasado llegaron a Uruguay algo más de 2:000.000 de turistas. El sector dejó más de US$ 1.000:000.000 en el país, lo que representa un 6% del Producto Interno Bruto, y generó 125.000 puestos de trabajo.

Buscando desarrollar una política de Estado para este sector, desde el Ministerio de Turismo se impulsó la creación del Plan Nacional de Turismo Sostenible, que abarca un período que comienza este año y va hasta el año 2020.

En el proceso de elaboración que duró más de 10 meses, participaron junto con los principales actores públicos y privados de todo el país, distintos actores sociales en distintos debates regionales y sectoriales, y finalmente se aprobó en todas las capitales departamentales un borrador de este documento. Este Plan Nacional de Turismo Sostenible fija algunas fortalezas y debilidades del turismo en el Uruguay y plantea una serie de lineamientos para fortalecer la imagen de Uruguay como destino turístico.

Este Plan se presentó públicamente esta semana, después de una presentación que hizo el Ministro de Turismo en el Consejo de Ministros del pasado lunes. Para conocerlo, vamos a dialogar con el licenciado en Relaciones Internacionales Cristian Pos y con la socióloga Rosana Montequin; dos integrantes del equipo del Ministerio de Turismo, en el que también participó el antropólogo Gabriel De Souza, que llevó adelante la planificación, redacción y la ejecución del proceso de elaboración del Plan Nacional de Turismo Sostenible.

Alejandro Landoni — ¿Cómo podrían contarnos cuál fue el proceso para llegar a este Plan Nacional de Turismo Sostenible? 

Cristian Pos — Comenzamos primero con una serie de contactos con las Direcciones de Turismo luego que habíamos definido dentro del Programa y dentro del Ministerio cómo íbamos a planear el esquema de trabajo. Luego que nos reunimos con las Direcciones de Turismo de cada departamento — que les pedimos que ya en esa instancia invitaran a actores turísticos de su departamento —, se planteó realizar unas Jornadas de Sensibilización que se llevaron a cabo en siete regiones en todo el país, donde lo que básicamente se buscaba era una puesta en común de los principales conceptos turísticos para empezar a partir de ahí a discutir.

Luego de esta primera etapa que se llevó a cabo en siete regiones, se planteó un debate a nivel nacional que se realizaba por primera vez con estas características y que incluyó a todos los departamentos, y ya ahí comenzamos a debatir lo que eran las principales áreas críticas en lo que es el Sistema Turístico Uruguayo.Esa fue la primera etapa para llegar a tener los insumos necesarios para la elaboración del Plan. 

A.L. — Un trabajo bastante completo en todo el país. 

Rosana Montequin — Sí, por supuesto y muy participativo. Fueron instancias de discusión, de búsqueda de consensos y lo que se hizo fue trabajar en pequeños grupos e íbamos dirigiendo la discusión y todo eso llevaba a una presentación al finalizar la jornada. Después eso nosotros lo procesábamos, y tratábamos de sacar los puntos en común e identificar aquellas cosas que se alejaban de aquellos puntos en común y los fuimos procesando.

Entonces, todo eso después se volvió a presentar como decía Cristian, para ver si estaban de acuerdo con esos lineamientos. Eso se volvió a pulir con otras reuniones en que hubo sectoriales con representantes de otros Ministerios o del área de la Educación y también de las Intendencias. Ahí lo explicitamos y luego eso se volvió a pulir hasta que llegamos a este documento que nos llevó bastantes horas de discusión. 

A.L. — ¿Fue trabajoso? ¿Es difícil esta articulación entre todos estos sectores vinculados al turismo? 

C.P. — Sí, acá hay que tener en cuenta que opinó desde el gerente de una importante cadena hotelera, hasta un pescador artesanal del Río Negro. Entonces, las diferentes apreciaciones que tienen cada uno de ellos del turismo desde distintos abordajes hacen que no sea sencillo llegar a consensos.Se tuvo que conversar mucho y se tuvo que llegar a consensos que como tales son tal vez un poco generales, porque son el primer paso en ponernos de acuerdo en lo que es un rumbo común a seguir.Entonces, eso un poco te dificulta.Participaron organizaciones no gubernamentales, corporaciones, asociaciones empresariales, otros Ministerios, empresas públicas; se trató de abarcar a todo el abanico entonces cada uno venía desde su óptica con “su cabeza” y con su visión del sistema turístico uruguayo. Esto fue muy enriquecedor para todos creo, porque le permitió a cada uno llevarse la opinión del otro y creo que el proceso mismo del Plan, ya es un éxito en lo que es un aprendizaje de todo el sector. 

A.L. — Sé que también circuló un documento llamado “Compromiso nacional con el turismo”, que está vinculado a este Plan pero que circuló antes de las Internas entre todos los partidos. También fueron a las Comisiones de Turismo del Parlamento, al Congreso de Intendentes, buscando un respaldo a las asociaciones empresariales.Un respaldo ¿para qué?¿Para que esto se aplique después que está hecho? 

R.M. — El problema es que todos nos decían: “Estamos haciendo todo esto y ahora cambia de gobierno y ¿qué va a pasar?”.Nosotros siempre decimos que el Plan es el Plan de todos y no es el Plan de este gobierno en especial.Lo que nosotros quisimos fue generar esos consensos independientemente de los partidos políticos.Independientemente del resultado de las elecciones, que todos estén comprometidos en que ese es el país turístico que se quiere llevar adelante.

Fue más que nada por eso, para generar ese estado de compromiso más allá del resultado de las elecciones. 

A.L. — Todos estos compromisos y todas estas articulaciones se resumen en un librillo de 40 páginas de fina ilustración y con unas fotografías espectaculares, donde entre otras cosas hay un diagnóstico para establecer los lineamientos estratégicos. Primero se llegó a hacer un diagnóstico de la actividad turística en el Uruguay, que tiene fortalezas y debilidades.Son varias páginas y varios ítems con elementos muy interesantes pero ¿cuáles son a su criterio las principales fortalezas que tiene Uruguay?

C.P. — En realidad estas fortalezas y debilidades ser realizó en base a documentos previos que había en poder del Ministerio y algunos estudios que se habían realizado, y también se realizó recogiendo la opinión de la gente en lo qué ellos veían como fortalezas y debilidades.Lo que nosotros llamamos fortalezas siempre decimos que es subjetivo, y depende de qué lado se pare uno a mirarlo, y también hay que pulirlas un poco más para no quedarnos con eso.Se habla siempre de la calidez del uruguayo para recibir al visitante como una fortaleza. 

A.L. — La hospitalidad. 

C.P. — La hospitalidad. 

A.L. — Es la número dos del listado de las fortalezas. 

C.P. — Nosotros ahí ponemos un signo de interrogación. Hay que replantearse y pensarlo varias veces si realmente es una fortaleza, esto es una opinión personal; la variedad de atractivos en tan pocos kilómetros donde uno puede tener sol y playa, cultura, termas, turismo rural, en un ambiente de seguridad relativa a nivel de la región. Sabemos que si bien este último tiempo ha estado en el candelero el tema de la seguridad; a nivel regional Uruguay está muy bien posicionado y de eso no cabe ningún tipo de dudas.También el tema de la seguridad climática; no sufrimos esas inseguridades que sí sufren otros destinos.

Eso va dando como un clima de escala humana del país, que permite que el visitante sobre todo en esta región sienta esa calidez y esa seguridad de recorrer esos atractivos en un lugar con pocos kilómetros de distancia entre los atractivos. También hay una fortaleza que no es menor que es la cercanía con un mercado emisor muy potente como es el Gran Buenos Aires y la región de Río Grande do Sur; los Estados del Sur de Brasil. 

A.L. — Claro, dos lugares que concentran muchísima gente.Les comento a los oyentes que una de las fortalezas que están en este Plan dentro de esa seguridad a nivel de seguridad pública y de la seguridad del clima, está que muchos extranjeros ven a Uruguay como lugar de segunda residencia, y eso se ve mucho en muchas zonas del Uruguay.Estamos haciendo un pantallazo rápido.Dentro de las debilidades del sector turístico, me anoté una larga lista y algunas son preocupantes, por ejemplo: la baja calidad de los alojamientos en el Interior, las escasas propuestas de recreación.Me llamó la atención uniendo varios ítems: una limitada profesionalización de los recursos humanos, que se ve tanto en empresas privadas como también dentro de los propios funcionarios del Ministerio de Turismo. 

R.M. — Sí, y en los Gobiernos Departamentales. Eso hace también que se dificulte hasta la visión que hay que tener el turismo como actividad que integra diferentes áreas y también esa una debilidad la escasa coordinación que hay entre las políticas a nivel nacional y departamental, y a su vez la poca integración que hay por ejemplo para trabajar determinados productos en una región, entre las propias Intendencias. 

A.L. — ¿Hay como muchos celos; mucha “chacrita”? 

C.P. — Digamos que hay falta de experiencia en el trabajo conjunto y en la asociatividad. 

A.L. — Nuestro invitado es licenciado en Relaciones Internacionales y tiene un grado de diplomacia…   

C.P. — No, porque es verdad. Nos pasó a todos que durante este trabajo nos dimos cuenta que hay que romper ciertas barreras que en la práctica habitual en todas las profesiones, y en todos los sectores le pasa al Uruguay.Nombramos al pasar algunas fortalezas, hay muchas más, y también hay cosas nuevas que están pasando como son los conglomerados, los Clúster Turísticos que con mucho éxito están funcionando en Rocha, Colonia, Salto, recientemente en Montevideo.

Eso genera asociatividad, innovación y a partir de esa asociatividad también es una fortaleza que puede eliminar esa debilidad de la falta de trabajo conjunto y la ausencia de recursos humanos. Esos clústers por ejemplo, tienen fondos para invertir en recursos humanos y cuando esos fondos se van a acabando, porque son partes de programas que tienen OPP y Diprode, los mismos privados se dan cuenta que es necesario contar con actores capacitados y siguen ellos mismos aportando para que continúen trabajando.

O sea que hay un cambio que es positivo y sería injusto dejarlo sin nombrar. 

A.L. — Es una buena precisión.También, dentro de las debilidades, se habla de escasas conexiones aéreas directas — ese es uno de los grandes problemas que tiene el país —; una baja calidad de los servicios de transporte, cosa que todos notamos sobre todo el 2 de enero cuando queremos ir hacia el este que no alcanzan los ómnibus y el servicio realmente no es nada bueno; faltan infraestructuras de recibimientos, un tema que se ve bastante en el tema de los cruceros, y me llamó la atención que en el diagnóstico quedó establecido una falta de marco normativo actualizado suficiente.¿Qué quiere decir esto? 

R.M. — La ley que nosotros tenemos de turismo es de 1974 y los decretos que tenemos algunos son bastante viejos; no se han actualizado.Entonces falta eso; falta que haya un marco legal que acompase el proceso turístico actual.Han cambiado algunas realidades y eso no se refleja ni en un decreto ni en una ley, entonces, a veces esto hace que los operadores trabajen fuera de ese decreto; trabajan fuera de la ley producto de eso; que no está acompasando la realidad del operador y estarían perjudicándose ellos. 

A.L. — ¿Hay como una cierta informalidad?

R.M. — Esa es una de la sus debilidades que se plantea en el diagnóstico.Un conjunto importante de los operadores que brindan servicios están trabajando en la informalidad. No están registrados como operadores y en la prensa actualmente vemos ejemplos de lo qué pasa cuando el operador no cuenta con todas las garantías para prestar un servicio. 

A.L. — ¿Lo dice por qué específicamente? 

R.M. — La semana pasada hubo una estafa realizada por una Agencia de Viajes que no contaba con todos los avales necesarios por eso el Ministerio le sacó ese permiso para trabajar y brindar el servicio.El usuario tiene que saber que eso es una garantía y es un respaldo que tiene como consumidor. El hecho de que tenga el aval del Ministerio, es una garantía de que está todo bien, de que va a cumplir. 

A.L. — ¿En qué consisten los cinco lineamientos estratégicos establecidos en el Plan? 

C.P. — Hay una cosa que es fundamental, en primer lugar estos cinco ejes que luego se dividen en sublíneas y a su vez en orientaciones estratégicas, buscan ser una guía estratégica como tal. No llegan a acciones concretas, que eso va a estar dado por programas que en estos momentos se están pensando, para “bajar más a tierra” lo que son las líneas estratégicas, y conforman un todo.Antes del corte estábamos hablando de lo qué era el informalismo, la falta de recursos humanos, la rentabilidad de algunos operadores. Todos los problemas son sistémicos; se tienen que abordar de forma global, no podemos abordarlos de a uno.

Entonces, las cinco líneas intentan tomar el turismo y abordarlo en forma conjunta porque ninguna solución soluciona un problema, sino que son varias.Básicamente el resumen final de todos esos aportes de los participantes del Plan se pudieron ubicar en esas cinco líneas. La primera se refiere al Modelo Sostenible de Desarrollo Turístico. Es decir, superar un poco la visión de que el buen turismo es el que da dinero, porque — además, de que principalmente es un negocio y tiene que dar dinero —, hay un aspecto ambiental importante, porque es el que sustenta los recursos, al igual que la cultura. Y a lo que apunta el desarrollo es al aumento de la calidad de vida, no sólo del ingreso, de los ciudadanos de ese lugar que es visitado por el turista. 

A.L. — Eso es bien interesante y va en la línea del Turismo Ecológico que está en el mundo y que procura darles participación a las comunidades que están radicadas en ese lugar. 

C.P. — Claro, lo que es la sostenibilidad aborda casi todos los tipos de turismo si se gestionan de una adecuada manera.Por eso se plantea como la primera línea y por eso también el título del Plan; la sostenibilidad para tener esas tres patas: lo ambiental, lo social y cultural, y la economía.Luego hay una línea que es Innovación y Calidad, que son todas las acciones que se vinculan no sólo con las nuevas tecnologías, sino con los nuevos procesos y los nuevos tipos de gestión y ni qué hablar todo lo que se puede decir sobre la calidad.

A.L. — Hablando de la segunda línea que es el tema de la Innovación, vi dentro de las debilidades, que el sector hotelero uruguayo no está muy involucrado con la Tecnología de la Información. ¿A qué apunta con esta segunda línea de calidad? Más o menos creo que todos nos damos cuenta en qué consiste, pero a nivel de la innovación y este impulso de la competitividad ¿a que se apunta con esta línea?

C.P. — Cuando hablamos de innovación no buscamos quedarnos con el tema tecnológico de las nuevas Tecnologías de la Información, sino que buscamos abordar integralmente el tema.Buscamos que haya plataformas de innovación que pueden estar dadas por ejemplo por algunas estructuras que ya están funcionando como son las que tiene la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), que tiene líneas para empresas innovadoras por ejemplo. Generar esa cultura de innovación que obviamente va a llevar a generar más competitividad.Pero reitero, no nos quedamos solamente con la tecnología (que es una parte importante de la cual no se puede escapar). Hoy la innovación está más accesible pero buscamos algo un poco más global también. 

A.L. — ¿Por ejemplo que se unan varios operadores para hacer un producto nuevo? 

R.M. — Sí, porque la innovación también puede ser otra forma de hacer las cosas… un procedimiento.Para nosotros es una innovación el Plan justamente. Más allá del producto; el proceso fue una innovación para nosotros, para el Ministerio, para la construcción.La innovación implica la inversión. El operador va a tener que invertir en recursos o en la contratación de alguna empresa que le permita generar otros productos que le permitan ser más competitivo en el mercado. 

A.L. — La tercera línea tiene que ver con la Generación de Empleo en nuestro país. 

R.M. — Sí, y la capacitación. 

A.L. — El turismo es un gran generador de empleo. 

R.M. — Sí, pero una cosa que hemos repetido varias veces y que fue producto de estos debates es que muchas veces se ve a la inversión en Educación o en Capacitación como un gasto. Cuanto más capacitadas estén las personas que trabajan en instituciones y empresas, van a lograr ser más eficientes y eso genera una mejor calidad de trabajo, y una mejor calidad de vida para el que está trabajando y para la empresa.

Entonces, la formación y la capacitación permanente es un objetivo, porque el turismo cambia y eso implica que hay que estar actualizado. 

A.L. — Viendo dentro de las fortalezas, algo que mejoró muchísimo por ejemplo fue la oferta gastronómica. Hay muchos productos y servicios que se brindan en distintos idiomas, cosa que es importante cuando se intenta acceder a turistas de fuera de la región.Eso por ejemplo, tiene que ver con la capacitación.  

R.M. — También es un tema nuevo el turismo a nivel académico en el país.Recién ahora van a empezar a salir los primeros egresados — lo digo porque también es un tema que me involucra —, licenciados en Turismo y también las primeras maestrías en Desarrollo Sostenible y Gestión en Turismo.Dentro del ámbito académico el turismo también es un tema muy nuevo y hay que facilitar la participación de estos profesionales en diferentes ámbitos, no sólo a nivel privado sino también gubernamental. 

A.L. — La cuarta línea tiene que ver con el Marketing y la Promoción, para ampliar y fidelizar a la demanda. 

C.P. — Sí, justamente en el marco del Plan ahora se están llevando a cabo otros estudios y otras consultorías y uno de ellos es el Plan Estratégico y Operativo de Marketing, que está haciendo toda una revisión de lo que es el Marketing del país y un poco estudiando los mercados también, para a partir de allí dar una nueva directiva de lo que va a ser el marketing y cuáles son los “mercados meta”; los mercados a los cuales hay que dirigirse de acuerdo a los productos que tiene el Uruguay. 

A.L. — ¿Se podría cambiar la marca “Uruguay Natural” por ejemplo? 

C.P. — Es un tema muy discutible.Lo que pasa con las marcas es que lleva mucho dinero y muchos años posicionarla, entonces no se puede ir cambiando de marca todos los días.Si algún día se cambia la marca, va a tener que ser un cambio muy argumentado y va a tener que generar un consenso grande, porque en este caso posicionar la marca “Uruguay Natural” ha llevado muchos años, mucho dinero y seguramente por lo menos creo que no es la intención por el momento. 

R.M. — No, tampoco a la gente fue un tema que le haya interesado, no lo planteó como un problema, la marca… como que se sentían bien.

C.P. — Además, hay un detalle “Uruguay Natural”, y el logo que lo identifica, es la marca-país, no la marca del Ministerio de Turismo.Lo que se está buscando ahora — incluso el Ministerio está participando con otros organismos—, es que el resto de los productos que se venden hacia afuera, (el turismo es una exportación como la carne y el vino), que utilicen más la marca-país; el logo y “Uruguay Natural”, como posicionar todo lo que vendemos afuera con esa misma marca. 

A.L. — Claro. La última línea tiene que ver con ver al turismo como una herramienta de integración social. 

C.P. — Allí como que un poco se fue descargando todo lo que era más la visión desde el Interior si se quiere, en el primer punto que era la descentralización.Habrá que buscar los mecanismos para desconcentrar funciones, pero sobre todo para descentralizar, para llevar el poder de decisión a los territorios y que los mismos territorios locales sean quienes tomen sus decisiones en cuanto a la gestión turística. Después también eso es una cuestión de integración de territorios al espacio. Es decir, buscar nuevos atractivos que haya en el resto del Uruguay, ya sean atractivos materiales o inmateriales, fiestas, un balneario, un Cerro y que puedan ser integrados al espacio turístico.

Eso lleva un proceso de elaboración porque no se puede ofertar cualquier cosa, tiene que transformarse en un producto turístico. Y la otra pata que tiene esta quinta línea es comprender al turismo como un derecho humano.Es decir, vinculado al derecho al ocio y a la recreación, también el derecho al turismo — no sólo al Turismo Social —, empezar a meter en la cabeza que todos los uruguayos tienen derecho a hacer turismo y aprovechar todas las instancias que se presentan desde la escuela, hasta Secundaria, hasta la Tercera Edad, hasta los clubes, hasta lo que hace hoy el Turismo Social del Ministerio, etc.

A.L. — ¿Cuáles son los próximos pasos?Ustedes decían que estos lineamientos después se dividen en actividades concretas dentro de cada uno de ellos. 

R.M. — Es una buena pregunta.Recién estamos terminando esta etapa y recién ahora estamos poniendo “pienso” para la siguiente.Nos queda definir con claridad cuáles van a ser los ejes de acción concretos que se van a desarrollar y por dónde se va a comenzar.Igual hay algunas cosas que ya se están llevando adelante — sobre todo, como Cristian planteó al principio que estos ejes son transversales — van a estar repicando en cada una de esas estrategias y sublíneas.

Le puedo mencionar dos acciones concretas: en lo que hace por ejemplo a la capacitación, el Ministerio de Turismo tiene un conjunto de funcionarios que brindan sus funciones en los diferentes Centros de Informes del Uruguay, como pueden ser Salto, Paysandú, Rivera, el Chuy, Colonia, etc. y, se llevó adelante una Jornada de Capacitación en un formato de Funtour justamente para que los funcionarios vivieran la experiencia turística y pudieran contar desde su experiencia con mayor propiedad, cuando un visitante le pregunta sobre qué cosas se pueden hacer.La propuesta fue visitar destinos que no son los más tradicionales y vivenciar experiencias que escapan a las más tradicionales como las de sol y playa; sino un acercamiento a la producción uruguaya y a la cultura nacional.

Y otra cosa que también estamos haciendo en la línea de capacitación; estamos apoyando a Probides en un curso de Guías de Naturaleza en el marco de las coordinaciones que se están haciendo con el Sistema Nacional de Áreas Protegidas, para capacitar a guías que después se van a insertar en ese Sistema Nacional.Esas son dos pequeñas cosas que significan apostar a un Turismo Sostenible; significan incrementar las capacidades de las personas que están trabajando en el ámbito turístico; significa apostar a la innovación y a la calidad de los productos y a generar una experiencia de calidad también para el visitante.Es decir que estas dos acciones concretas están de alguna forma dando respuesta a las líneas estratégicas en su conjunto, pero eso es muy pequeño. 

A.L. — Claro. Si habrá cosas para hacer… 

C.P. — El Plan en realidad depende no sólo del Ministerio, sino de todos los Ministerios y de todos los actores del sector.
Entonces, lo importante es que sea la matriz del sector, por eso decimos que todo el mundo tiene que asumirlo. La inauguración del Aeropuerto en los próximos días tiene obviamente influencia en el turismo; la inauguración de rutas de doble vía hasta Colonia igual, y así con un montón de cosas.
Lo que el Plan debe buscar es cómo el turismo se inserta en las diferentes acciones del Estado, pero también en las diferentes acciones de los privados; más o menos por ahí hay que buscar esas acciones — como las que contaba Rosana —; el Ministerio tiene muchas ahora que van en esta misma línea, pero quedarán para explicar en una próxima oportunidad.

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